sábado, 26 de marzo de 2011

Comienza la Temporada / Por Fernando García Terrell


 La Tertulia Taurina “Torerías”, no solo no recibió colaboración del Ayuntamiento de Calatayud para celebrar las tradicionales Jornadas Culturales sino que el alcalde le cobró por utilizar durante dos horas un salón del Consistorio
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Comienza la Temporada

Fernando García Terrell 
 
Zaragoza, 26 de Marzo de 2022.-
Estos días pasados los he disfrutado de manera inusual, sin ver ni hablar apenas de toros. Durante una semana recorrí pueblos en los que la tradición fallera tiene casi tanto arraigo como en la Capital del Turia, eso sí,  con tan solo unas treinta fallas y de menor envergadura que aquellas. Sus artistas son los mismos en un sitio o en otro, su amor por el arte plástico supera los inconvenientes materialistas, tan en boga,  que puedan surgir. En Burriana de eso saben mucho y allí contemplé la plantá, hablé con los autores de los monumentos de cartón, con los presidentes de las comisiones y en definitiva viví en pocos días lo que en Valencia jamás hubiese conseguido.


Me cupo el honor de ser invitado de la “Peña Ortega” en la que descubrí  que no era otra que la Peña Taurina Domingo Ortega, con nombre simplificado. Ha cumplido 75 años desde su fundación y en las paredes de su sede se respira el añejo ambiente que imprimen las fotografías del diestro  que por cierto, lidió su última corrida en la Feria del Pilar de Zaragoza el 14 de octubre de 1954. Con tristeza me contaba “Juanvi “el presidente que a los jóvenes lo único que les gusta son los toros en la calle y no las corridas y aventuraba que la Peña acabará desapareciendo.

Al fin no estuve en Valencia, aunque sí muy cerca, por eso  me llegó el olor de pólvora mojada, de una feria que como las buenas mascletás  estuvo muy bien montada pero al final no explotó como les gusta a los ches. El  nuevo Almodóvar de los toros, perdóname Simón la comparanza, pretende interpretar un papel de divo, digno y respetable pero le falla el hecho de ser él mismo y  a la vez: empresario,  director y hasta  intérprete de su propia comedia a la que añade e  improvisa, frases y párrafos enteros que no figuran en el guión. En el argot del teatro a eso se le llama “meter morcillas” y  Casas se ha pasado de matanza en su segunda interpretación ante el escenario valenciano  que ha sido contemplado por  casi toda la España taurina. 

Las corridas de toros que se lidiaron sin el trapío adecuado para una plaza de primer orden las había visto él, sus veedores, los  de los matadores y el sursum corda. Las que lo hicieron con éxito y con la suficiente envergadura, cuernos y guapeza también habían sido visitadas por la mismas o parecidas personas.  Si un toro andaluz está rematado para ser lidiado en Marzo, adelante. Si los criados en Madrid, la Mancha o Salamanca no lo están, tienen pelo de invierno y les faltan kilos y cuernos, no deben salir de sus fincas hasta que no se hagan mozos y presenten un aspecto lustroso, pese a los gustos de los señoritos que los quieren para jugar al toro al comienzo de la temporada sin sobresaltos..

Se salvaron de la crema, aunque sin indulto, los toros de Ricardo Gallardo, el Capea, Adolfo Martín y algún otro de Alcurrucen o Victoriano del Rio. Dejaron huella, Manzanares, Juli, Perera, el Cid, Alberto Aguilar y los destellos luminosos del cielo de Morante. Poco bagaje para una feria de la que dice su empresario es la tercera plaza del mundo.

De vuelta a casa, parada en  Calatayud, en su tertulia Taurina “Torerías”, plena de románticos aficionados que si en un principio me  devolvieron el ánimo, volvieron a  afligirme cuando Jesús Ibáñez, su Presidente me contó que ni el Ayuntamiento les había ayudado en la organización de tan celebradas jornadas y hasta tenían que pagar al Consistorio el local que utilizamos durante dos horas escasas. 

Luego, seguro que el Alcalde proclamará ser aficionado y defensor de la Fiesta. Por cierto lo que les contaba de Burriana sirve para la ciudad bilbilitana. No existe relevo generacional y salvo las fiestas del cachondeo de San Roque, sus encierros y vacas, lo demás poco importa.

Les recomiendo que todo esto los aficionados lo recuerden en los próximos comicios.

1 comentario:

  1. Hay que hecer caso a lo que sugiere García Terrell, y si el alcalde de Calatayud no colabora y actua contra las peñas taurinas pues no se le vota y punto. Los políticos deben de ir aprendiendo que el toro también sabe castigar en las urnas. Esta táctica buen resultado les ha dado a las organizaciones antitaurinas, ecologistas, animalistas, gays, lesbianas etc. etc.

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