viernes, 26 de agosto de 2011

BILBAO: El toco...bocho / por Bocanegra

 Plaza de Toros de Vista Alegre de Bilbao
Corridas Generales de Abono 2011
Semana Grande

 El toco…bocho

Por Bocanegra

Bilbao, 26 de Agosto de 2011.-
Hala, vámonos al Bocho que allí sale el toro, a Bilbao y su Semana Grande con carteles de postín. Tres  figuras afamadas se anunciaban ayer para lidiar y dar muerte a seis escogidos toros de una no menos afamada ganadería. ¿Quién iba a pensar que el Bocho sería escenario del tocomocho?

Aquello no era como la Estación de Atocha de Madrid de los años cincuenta con los tramposos esperando al cateto de la boina para timarlo; en el Bocho todo estaba revestido de seriedad ¡estamos en Bilbao! ¿y qué….? Pues sí, que los espadas eran famosos y los toros fueron pero que muy escogidos ¡y tan escogidos!

Por allí deambularon en la plúmbea tarde sobre la arena plomiza,  donde el cartelista de moda parece haber untado sus pinceles para trazar pinceladas evocadoras de la infantil caja de gusanos de seda, y así encandilar a la Comunidad de Madrid para ilustrar su feria de San Isidro, y a la Junta Administrativa de Bilbao para sus Corridas Generales. Pues no, aquello no era el toro de Bilbao, aquello fue el torillo de moda, el toro para darle fiesta, el que no hay que poderle y dominarlo para torearlo porque ya sale doblegado y con la raza justa para ir tirando.

Los famosos diestros que han puesto el cartel de no hay billetes –sin recurrir  a  la presencia del pasmo de Galapagar- no les debió importar mucho que los bilbaínos les dedicaran la tarde a precios sustanciosos, y que no les recriminaran su empecinada competencia con los bovinos en manifiesta actitud de falta de raza, salvo algunos detalles de la consabida importancia juliana.

De estos torillos de Bilbao ninguno salió como el soñado cuvibobo de larga cuerda, como el  incansable corretón tras la franela colorada que le permitió, días atrás y en esta mismo coso, al príncipe del duende “pintar el movimiento” al ritmo del toropasa –lo que ahora llaman bravura los palmeros de turno- y como bien describiera un conocido cronista de la troupe tomatera, conjurada bajo la  meiga mundana y matildona para  ningunear al de la Puebla y sibilinamente y así proteger las excelencias al divino pétreo, manantial generoso de caudales tangibles.

 Allí sentado se hallaba el público de Vistalegre sin txapela –En Bilbao poca gente se la encasqueta ya- pero sí pareció llevar boina, pero como la que llevaba el paleto de Atocha al que le birlaron la faltriquera los tramposos de la famosa película. Y en el Bocho ¿quien hizo el papel de Tony Leblanc y quién el de Antonio Ozores? Sí hombre sí, allí estuvo cómodamente el público mirando aquello como las vacas cuando ven pasar el tren, con la curiosidad y admiración propias del que se asombra ante un espectáculo exótico en las antípodas de su cultura ¿eso es Bilbao? ¿eso es el Bocho? Eso el toco…bocho.

Ah!..el cartel: Seis toros de Victoriano del Río, para Enrique Ponce, Julián López “El Juli” y Miguel Ángel Perera, y ¡ni una vuelta al ruedo!.


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