jueves, 3 de diciembre de 2009

QUITO: EL FESTIVAL DE IÑAQUITO / LO BENÉFICO Y LO INDECOROSO

- Lo benéfico -

- Lo indecoroso -
EN EL 5º DÍA DE FERIA

6 Novillos de
Vistahermosa – Triana – Huagrahuasi – Mirafuente

Rejoneador
Álvaro Montes

Matadores
Julián López “El Juli”, Sebastián Castella, Diego Rivas,
Joselito Adame, y Martín Campuzano

LO BENÉFICO Y LO INDECOROSO

Quito 3 de Diciembre de 2009
Dice el refrán que “no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha”

Naturalmente que nadie tiene la obligación de hacer caso a ridículos proverbios, ni de adoptarlos como parte de normativa legal.
Tampoco los postulados de la moral natural están tipificados en código alguno ¿Por qué ha de afectarnos?

El Festival Benéfico de ayer, organizado por CITOTUSA en la plaza de “Iñaquito”, incluido en la Feria de “Jesús del Gran Poder”, no sé si incluido en la obligatoriedad del abono, fue todo un éxito, empezando por la taquilla. Así que beneficio hubo y alguien los disfrutó.

Espíritu de benefactor fue el que ofrecieron los buenos novillos que se lidiaron permitiendo el lucimiento de los actuantes.

El espíritu del rejoneador no estuvo muy acorde con el que inspiró al Festival ni a la bondad de las reses. De benefactor nada de nada.
El espectacular numerito del caballo constituyó más un abuso sobre un novillo colaborador, que una demostración del noble arte del rejoneo.
En definitiva, y nuevamente, despertó buenas razones para los enemigos la fiesta, un demostración de “lo antitaurino en lo taurino”.

La maestría de “El Juli” fue apabullante frente a un “amigo” de “Triana” que, aunque carente de fuerza, mostró clase y nobleza. Julián como es natural le correspondió con respeto y mimo, para cortarle una oreja.

Chocante resulta la ostentación de lo indecoroso en la Fiesta, y si se produce en el uso de la indumentaria del torero en un festejo taurino pues mucho más.
La Tauromaquia obedece a una tradición y a unas formas consuetudinarias inspiradas la cultura, constituidas en costumbre de uso en un principio, y recogidas en normativa taurina desde Paquiro y Pepe-Hillo hasta nuestros días en leyes y reglamentos.
Ello afecta en concreto al vestido de torear en corridas, novilladas, y festivales taurinos. Precisamente en la reglamentación española, que inspira a todas las demás, se dispone que ha de de ser el “traje corto campero” el que vista el torero en Festivales Taurinos.

Pues bien, ¿que tiene que ver con lo escrito el trajecito con el que hizo el paseíllo el francés Sebastián Castella? Pareció que el espíritu chulesco del parisino barrio de “Pigalle” rivalizó con el vuelo del cóndor sobre la andina “Iñaquito”.

Además nada tuvo de benefactor el trato que le dio al novillo el émulo de “le garçon de Pigalle”.
Sus buenos inicios de faena se emborronan con el rutinario acortamiento de distancias, encimismo innecesario, y abuso de la bondad del animal, que sintiéndose ofendido le devolvió el maltrato con una seria voltereta, sin consecuencias físicas aunque sí estéticas al perder su brillo los zapatitos de charol - ¡ay que ver! – la raya del pantalón de desdibujó para disgusto de la planchadora, la ceñida chaqueta con doble bolsillo cerillero perdió su línea marcada por las cogidas pinzas de sus costados, el nudo de la vistosa pañoleta rodeando su cuello de cisne quedó colgando como pañuelo de zíngaro transhumante, mientras la sangre del animalito, que no la suya, se mezclaba con la arena del ruedo sobre su perlado terno.
El aspecto de viandante de farra volviendo a casa der madrugada difuminó el buen aire taurino de festival y la torería de sus protagonistas. Le dieron una oreja.

De extraordinarias se pueden calificar las actuaciones del mejicano Joselito Adame, ataviado con el vestido charro, y los nacionales Diego Rivas y Martín Campuzano, este después del mal trago en su corrida de “Santa Coloma”.

Los tres, muy bien vestidos, se ofrecieron con gallardía con espíritu benefactor, con respeto a sus oponentes, logrando cortarles dos orejas a cada uno de ellos después de sendas faenas intensas bien rematadas con la espada.

Al novillo de “Vistahermosa” lidiado por Campuzano en último lugar se le provocó desde sectores localizados la petición de indulto, que prendió en el público entusiasta siendo negada por el presidente que actuó correctamente, originándose una bronca injustificada.

Ya está mal indultar reses que no sean toros, pero si se trata de un novillo y en un festival resulta esperpéntico sólo el pretenderlo, aunque ello beneficie intereses espurios de ganaderos, con la babosa adulación de palmeros interesados.

Volviendo al sentido del refranero, no solamente se enteró la mano izquierda de la autoría de la finalidad benéfica del festival, sino las piernas de uno y otro lado, y toda parte de la anatomía humana, dentro y fuera de la plaza por la potente vehemencia del comunicador desde el altoparlante.

Lo que se vende como filantropía laica en nada se asemeja al pasaje evangélico:

No hagáis el bien para que os vean los hombres, porque entonces vuestro Padre celestial no os recompensará. Por eso, cuando des limosna, no vayas pregonándolo, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para que los alaben los hombres. Os aseguro que ya han recibido su recompensa. Tú, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha. Así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará.
Mateo, 6, 1-4


- Bién por Julián -

- Ahí está -

- Diego Rivas -

- Joselito Adame -

- Martín Campuzano -

¿ de los Sagrados Corazones ?
(Foto de Archivo)







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