sábado, 30 de enero de 2010

VENEZUELA: 2ª de Feria "San Sebastían" de San Cristóbal-Táchira

Manzanares, Benítez y el ganadero de Los Ramírez, a hombros
Paseillo de Benítez, Manzares, y Perera
que se conformó con una oreja

BENÍTEZ: “PARA MI EL TORO NO ERA DE INDULTO”

30/01/10

Rubén Darío Villafraz
rubenvillafraz@yahoo.com - SAN CRISTÓBAL (Enviado Especial).- Al final de cada una de las actuaciones hemos recopilado las impresiones de cada uno de los matadores de la corrida del viernes 29 en San Cristóbal; en este caso, por orden de antigüedad, palpamos la impresión del matador de toros venezolano Leonardo Benítez:
«Doy gloria a Dios de que me haya dado oportunidad de sacar el guerrero que llevo adentro. Mi primer toro fue manso, peligroso, le plantee cara de una manera muy especial. Con la espada se me puso complicado, escarbando a cada instante, y por lo menos le perdí una oreja con fuerza. Luego vienen estos grandes toreros como Manzanares o Perera, y hay que salir a arrear. El toro que me echaron para atrás me gustaba mucho, pudo haber sido un gran toro, una pena que se lastimó, y bueno, el mejor fue el que salió; Dios siempre sabe el por qué haces las cosas… En relación con su opinión del toro que le correspondió lidiar como sobrero, nos señala: «No se si el toro haya sido de indulto, lo único que se es que he toreado con el espíritu, con el alma y han vuelto a ver al Leonardo Benítez que yo quería que vieran, para de una buena vez las empresas de Mérida, Maracay o Maracaibo dejen de ser tan “chaladas”, porque no puede ser posible que un torero como la de mi trayectoria en Maracaibo con tres Rosarios de Oro; en Mérida con dos Soles de Oro de donde la Comisión Taurina me ha robado tres, en donde he actuado en 17 tardes, he cortado 32 orejas y dos rabos, tenga que irme yo a México a seguir “picando piedra”, sin que me tengan en esas plazas, donde por derecho propio debería de estar».
Profundiza en cuanto a su opinión al indulto concedido «Para mí el toro no era de indulto, pero aquí hay una plaza que así lo quería, ellos son quienes se retratan en taquilla. Lo que sí te puedo decir, es que de toda esa faena me quedo con unos lances a la verónica, dos quites que pegué, tres pares de banderillas que dejé… qué te puedo decir, cómo me rompí, cómo lo disfrute, cómo me entregue al dar esos muletazos».
José María Manzanares nos resume su actuación en breves palabras. «La verdad que pensaba tenía opciones que mi último embistiera; pero bueno, el jabonero primero mío del lote embestía a media altura, había que llevarlo a media altura muy cuidadosamente para que no se cayera. Una pena que el quinto haya sido tan manso, desde el capote intentó buscar las tablas siempre con la cara alta, suelto. La verdad que ha sido imposible». En relación con la magistral interpretación en sus dos toros con la espada, deja en claro: «Es una suerte que me gusta mucho, en la que le dedico mucho tiempo al entrenar, y gracias a Dios que los triunfos no se nos han ido últimamente con la espada». Para cerrar, muy contrariado y en momentos difíciles para emitir opinión, Miguel Ángel Perera en tono irónico y desafiante, «Creo que ha sido la mejor tarde que he estado en San Cristóbal, en la que mayor dimensión he dado, donde he tenido un primer toro muy complicado que había que ponerse mucho y con un segundo toro que a priori he dado mucho por él pues ha salido muy mal del caballo y he estado a gustísimo con él y he dado la dimensión que aún no había ofrecido en esta ciudad».

CRÓNICA DEL FESTEJO

Triunfo de Benítez con indulto justo y magistral lección con la espada de Manzanares

TAMPOCO ERA PARA TANTO…


Rubén Darío Villafraz
rubenvillafraz@yahoo.com

SAN CRISTÓBAL (Enviado Especial).- La corrida de ayer, una de las más atractivas del abono, reunió en el curso de su desarrollo varias lecturas a tomar en cuenta. Tres toreros en la plenitud de su condiciones y ambiciones; se corrían toros de una de las ganaderías más regulares en cuanto a triunfo se refiere en Venezuela; y por ultimo, era de esperar que las pasiones se desataran a tenor que los toros y toreros ofrecieran espectáculo.

Todo esto ocurrió en tarde agradable que no lleno las expectativas en los tendidos, pues numerosos claros se vieron, y eso que se esperaba agotara el billete. Si a ello unimos que para tal efecto la fiebre del béisbol desatara pasiones en cada esquina de la ciudad capital tachirense, estamos hablando de un ambiente atípico de feria por demás.

Ha cumplido Ricardo Ramírez con los toros titulares que trajo desde La Porquera. Seis exponentes de belleza y bravura en distintos grados de definición. Le colocamos el asterisco al anovillado sobrero que soltó, que a la postre le brindó un triunfo ganadero en duda. Los hubo ásperos, los hubo con genio, los hubo nobles y con recorrido, así como también descastados. En fin, como en botica diríamos, contando con toreros de amplísimos recursos.

Leonardo Benítez se ha encontrado por buena o mala suerte un toro con nobleza y recorrido, pero que una vez podido en sus terrenos, buscó los suyos, que no fueron otros que las tablas. Frente a él, Benítez se ha labrado una faena de garra, temple y entrega total, logrando la anhelada conexión de tendidos como bien lo sabe lograr en esta plaza. El anovillado y escurrido astado, que saltó al ruedo en sustitución del precioso cuarto que se partió una pezuña al recibirle de capa, fue literalmente una carretilla ante la poderosa y variada muleta del torero caraqueño, que le exprimió toda su bravura, la misma que le fue esquiva en momentos precisos de su lidia, saliendo suelto al final de las series, por la diestra y zocata, como de la misma manera buscar descaradamente las tablas al final del largo trasteo. La petición del indulto no se hizo esperar, y como para echar un poco la feria de ánimos pa’rriba, Don Álvaro Moros, a sabiendas que Benítez no se da coba con los indultos, apuró el pañuelo que concedía el indulto al utrero adelantado que “debajo de la manga” se traía Ricardo Ramírez en su haber. Por cierto faena que le brindó a su eterno apoderado, Arturo Magaña, quien ya no vela por sus intereses

Previamente en el que abrió plaza, Benítez se había encontrado con un astado de áspera y rebrincada embestida, el cual no logro someterle ni estarle a gusto. Su variado manejo con el capote, así como algunas tandas por la diestra, destacando su limpio uso y colocación de los palitroques fueron lo mejor de una actuación que perdió interés tras recetar un pinchazo, antes de dejar una estocada caída.

Lo otro meritorio de la tarde vino en las manos de un pletórico Manzanares, quien ha estado cumbre ante el serio jabonero que pecho en segundo lugar de la tarde. Toro de no fáciles condiciones este, el cual supo descifrarle el alicantino torero los hilos por donde sacarle faena. A media alturita, con toques de muñeca imperceptibles, un temple milimétrico, así como una firmeza sin discusión por ambos pitones, fueron estos los elementos para realizar una faena de menos a más, que rubricó con un catedrático volapié, en todo lo alto, fulminante, para merecer las dos orejas, sin discusión alguna, una de ellas premio a la estocada concurso a la de la feria. Ante el quinto, simplemente se justifico, pues lo soso y descastado del toro no le dio más opción que pasapórtalo con dignidad, nuevamente con una estocada marca de la casa.

Perera tuvo que echar mano a sus recursos lidiadores en las cercanías de pitones ante el sexto para no verse abrumado ante el resultado de sus compañeros quienes tenían asegurada la Puerta Grande. No era un toro de mayores posibilidades, pero el espigado torero supo templarle y pulsearle una a una las embestidas del toro, para al final sacar agua de un pozo seco de bravura. Un arrimón «ojedista», donde los pitones pasaban a milímetros del bordado de su taleguilla fue justificativo para no pasar desapercibido en el sentir de los aficionados. Tres cuartos desprendidos posterior a un pinchazo motivo que se le premiara con una oreja.

En su primero, un jabonero de “malas pulgas”, lo complicada de su embestida, venciéndosele por el derecho, hizo pasar más de un susto a los asistentes, pues estábamos en presencia de un duelo entre el hombre y la bestia, con olor a cloroformo en el ambiente. Se le silenció tras dilatarse con el acero.


FICHA DEL FESTEJO

Plaza de Toros Monumental “César Girón” de San Cristóbal.
XLV Feria de San Sebastian 2010.
Viernes 29 de enero. II corrida de feria

Con poco más de dos tercios de plaza (aproximadamente 12.000 personas) se han lidiado seis toros de LOS RAMÍREZ (Ricardo Ramírez Mora), variopintos de pelaje, bien presentados en su mayoría a excepción del 4º bis, con recorrido y codicia a los engaños en distinto grados, los menos potables 3º y 6º. Como sobrero tras lesionarse una pata el titular se lidió en 4º lugar «Trovador» N° 137 de 435 kilos, el cual posteriormente fue indultado.
Pesos: 437, 475, 442, 435, 472 y 460

LEONARDO BENÍTEZ
Rosa de palo y oro
Palmas y dos orejas simbólicas

JOSÉ MARÍA MANZANARES
Berenjena y oro
Dos orejas y silencio

MIGUEL ÁNGEL PERERA
Verde esmeralda y oro
Palmas y una oreja

INCIDENCIAS: Entre las cuadrillas destacaron en la brega José Linares “El Yoni”. *** El festejo comenzó con un inusual retraso de 15 min.

No hay comentarios:

Publicar un comentario