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miércoles, 24 de agosto de 2011

Almería: 4ª de Feria - David Mora cuaja un gran toro de Parladé / Por Carlos Crivell

David Mora a sale a hombros en Almería

David Mora cuaja un gran toro de Parladé
David Mora le cortó las dos orejas a un gran toro de Parladé en Almería, lidiado en tercer lugar. Mora estuvo en torero ante un toro de raza. Bien El Cid sin premio y dos orejas para Castella más baratas.


Parladé / El Cid, Sebastián Castella y David Mora


Plaza de toros de Almería, 4ª de Feria. Casi tres cuartos de plaza. Seis toros de Parladé, bien presentados y de buen juego. Destacó el bravo y encastado tercero. También buenos el quinto y el sexto. Saludó en banderillas Ambel Posadas.
El Cid, lila y oro, media estocada y descabello (saludos). En el cuarto, estocada desprendida (saludos).
Sebastián Castella, encarnado y oro, dos pinchazos y estocada trasera (saludos). Estocada casi entera (dos orejas).
David Mora, tabaco y oro, estocada (dos orejas). En el sexto, tres pinchazos y tres descabellos (palmas).

Carlos Crivell.- Almería
La lidia del tercero fue emocionante. El toro tomó un puyazo como bravo. En banderillas surgió el desconcierto porque el toro esperó a los rehileteros y puso en graves apuros al tercero de David Mora, que se libró de milagro junto al estribo. ¿Cómo era el toro? La respuesta no tardó en llegar. El toro era bravo. Bravo de verdad. Pero tan bravo como el de Parladé fue su matador David Mora. Dos bravos frente a frente. Emoción asegurada.

Mora salió con una herida en el escroto fresca y lo primero que hizo fue torear a la verónica clásica y limpia con un aire de frescura admirable. El bravo llegó a la muleta pidiendo un torero y lo encontró. Perfectos los doblones por bajo; de categoría los derechazos por abajo a un toro pronto y que se la quería comer por abajo. Tandas de cuatro y cinco muletazos con pases de pecho de pitón a rabo. Todo con la emoción del toro, todo con la emoción de un torero firme, poderoso, dotado de elegantes maneras y muchas ganas de ser torero. El tren ha llegado a su vida torera y se ha subido sin ganas de bajarse. Prueba de ello fue la forma de tirarse a matar o morir. El toro lo enganchó de forma aparatosa para romperle la banda de la taleguilla sin herirlo. Dos orejas. Se pidió la vuelta para el toro que el palco no concedió.


El sexto fue otro bueno aunque de poca duración. Movilidad como exponte de un fondo de casta que nos reconcilia con la cabaña brava. Y de nuevo Mora en el sitio donde tiene que embestir. Con la derecha lo llevó largo por abajo. No fue igual la izquierda porque se quedó parado el bovino y llegaron los adornos, circulares y otros pases para animar a la parroquia. Ahora se afligió con la espada.

La corrida de Parladé tuvo de todo. Casta y flojera; pero todos acabaron metiendo la cara con mejor o peor clase y duración. El lote de El Cid fue el más blando. El de Salteras estuvo bien con el que abrió plaza en una faena donde brilló al natural. Sólo dos muletazos por tanda, muy poco, pero el de Parladé no aguantaba más. Los naturales fueron rotundos, dignos del mejor Cid.
Tampoco tuvo muchas fuerzas el cuarto, al que el torero de Salteras lo toreó con ganas, buscando el triunfo toda costa, pero el animal no tenía ni bríos ni clase. El Cid hizo de todo, pero el conjunto no acabó de explotar. Fue una lástima que se marchara a pie de la plaza, porque sus verónicas y naturales merecieron algún premio.

Castella cumplió con su toreo de siempre en el segundo. Quitó por chicuelinas con garbo y toreó por ambos pitones a otro toro justo de fuerzas. La faena careció de ligazón y acabó con el torero cerca del astado. La espada viajó mal.
Se sacó la espina con otro toro emocionante como el quinto. El animal derribó a los dos picadores. Parecía el dueño del coso. En realidad, era otro encastado que permitió ahora presenciar al mejor Castella, muy templado con la derecha, ligando porque el toro repetía. Faena buena a otro toro que exigía un torero y lo encontró. Castella lo mató y la buena gente de Almería lo recompensó con el doble trofeo.

Otra corrida emocionante en Almería. La de Parladé, bien presentada, con dos toros de nota: tercero y quinto. Para que haya emoción debe haber toros, aunque también toreros. En este caso, David Mora dio un golpe de atención de que quiere estar en las ferias. Castella, fiel su estilo, supo estar a la altura de un buen toro.

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jueves, 21 de abril de 2011

Juan Pedro, un encajador con clase / Por Carlos Crivell

 Juan Pedro, un encajador con clase
Por Carlos Crivell
De la figura humana de Juan Pedro Domecq siempre me quedará la imagen de un encajador con clase. Pocas personas han sido tan maltratadas en el mundo del toro. En mi caso, algunas veces, mostré mi desesperación ante el mal juego de sus toros. A muchos nos pareció muy ingenioso escribir que se había lidiado una “juanpedrada”.


Lo cierto es que lo encajaba todo con clase. Dialogaba sobre su concepto del toro de lidia, defendía sus tesis con pasión, era un innovador permanente sobre los asuntos ganaderos. Y tenía detrás el honroso honor de comprobar que el tipo de toro que su familia forjó era el preferido para el toreo actual.

Juan Pedro Domecq ha muerto de forma trágica. El azar se lo ha llevado algo prematuramente, cuando aún tenía proyectos que culminar sobre sus temas preferidos. La muerte de Juan Pedro borra muchos de sus defectos y ensalza su figura como un ganadero avanzado en cuestiones como la genética y la informática aplicada al toro de lidia. Su testamento “Del toreo a la bravura” es un fiel reflejo de lo que siempre predicó en toda su vida, porque Juan Pedro, nunca cambió de opinión. Es posible que estuviera equivocado en algunos conceptos, pero también tenía la razón de su lado cuando el toro que creó es la base del toreo moderno. Otra cosa es si ese toro es el que puede ser el futuro de la Fiesta. A Juan Pedro sólo cabe honrarle como lo que fue: un apasionado del toreo en toda su extensión. 

viernes, 15 de abril de 2011

Los guantazos de Utrera / Por Carlos Crivell

- Plaza de Toros de Utrera (Sevilla) -
 
Los guantazos de Utrera

Por Carlos Crivell

He querido guardar un silencio prudente tras los sucesos del pasado domingo en Utrera. Ya saben que dos aficionados resultaron lesionados por los golpes propinados por algunos miembros de la cuadrilla de Finito de Córdoba. Como no presencié el incidente no puedo contar nada sobre el suceso. Sin embargo, es la hora de hacer algunas reflexiones.

Lo primero es que Finito estuvo muy mal. No sólo estuvo mal, es que dio una pobre impresión de cara al resto de la temporada. Sus toros fueron vulgares, el primero acabó medio embistiendo, pero el de Córdoba no se quedó quieto nunca y fue la viva imagen de la impotencia. Estuvo mal en Utrera y se adivina una temporada muy difícil para Juan Serrano.

Dicho esto, a la salida de la plaza, cuando el torero y su cuadrilla estaban dentro del coche se produjeron los incidentes. No es aventurado pensar que si los miembros de la cuadrilla de Finito salieron a enfrentarse a los aficionados fue porque hubo una provocación temeraria por medio. Es decir, es más que probable que las palabras de los aficionados fueran gruesas e intolerables. A pesar de ello, unos profesionales del toreo deben estar curtidos para aguantar este tipo de provocaciones. Lo que nunca debieron hacer es salir a enfrentarse con los provocadores.

Al final de todo, siempre ocurre lo mismo. La Fiesta es protagonista en distintos medios porque dos personas resultaron heridas por los golpes de los miembros de la cuadrilla de Finito. Los medios sensacionalistas, los que no se ocupan de reflejar los acontecimientos serios que ocurren en las plazas, andan propagando la noticia. Algunos medios más serios le están dando más importancia de la debida. Lo que no le interesa ahora al toreo son estas trifulcas que le llevan a primera plana como si estas cosas pasaran todas las tardes. Mal por los provocadores, muy mal por la cuadrilla de Finito, mal por todos, porque por su culpa de nuevo andan los voceros contando que en la Fiesta hay una tropa de desalmados. Y no es así. En las plazas, en la misma Utrera, pasan cosas de mayor importancia, como el triunfo de Luis Vilches, que ahora queda minimizado por los tres guantazos de unos taurinos nerviosos a unos exaltados fuera de control.

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Enlaces relacionados:
Unos sucesos muy preocupantes
Detenidos tres miembros de la cuadrilla de Finito de Córdoba


jueves, 17 de marzo de 2011

Baño de moralidad / Por Carlos Crivell


Baño de moralidad

Por Carlos Crivell

La temporada ha echado a andar y los asuntos palaciegos quedan ya postergados para el próximo otoño. No todos. Ojalá la ILP por la Fiesta prospere. Los taurinos ya están en sus cosas. Los del G-10, y los demás, que todos son toreros hijos de Dios, a torear lo que puedan, unos todos los días y algunos casi nunca. Los ganaderos, a lidiar todo lo que les dejen. Los empresarios, a lo suyo. La afición, a pagar y poco más.

Pero no es así. La Fiesta tiene una enfermedad de base que necesita cuidados urgentes. Y nadie sabe dónde está la Unidad de Cuidados Intensivos que la pueda reanimar. Entre otras cuestiones, no es de recibo que los taurinos digan una cosa en los medios y en los foros, mientras que luego en la plaza sigan atropellando la razón taurina. No se han convencido que el único camino posible para este espectáculo es la regeneración moral de todas sus estructuras. El mundo del toreo requiere con urgencias un baño de moralidad. Y por supuesto no necesita soluciones a toro pasado, sino que hay que hacer prevención.

Hay aspectos que parecen irresolubles. No quiero dar la impresión de que sea el asunto que más me preocupa; lo de los pitones es una muestra más del abandono de esta Fiesta. El afeitado es universal en el toreo: o casi universal, dicho con el respeto debido a quienes han pagado con su sangre la entrega en su profesión. En este país, y en Andalucía en particular, no se analiza un pitón desde hace un lustro. Y no se hace, entre otras cosas, porque en los tribunales los expedientes no prosperan, como ha pasado en más de una ocasión. Pero no hay que llegar a esas situaciones. Lo que hay que hacer es no afeitar. Es decir, hay que tener honradez ganadera para no manipular ni un pitón,

La administración andaluza, tan buena en tantas cosas relacionadas con la Fiesta, ha abandonado la vigilancia del fraude. Por eso suena a chiste que se diga que se abre ahora un expediente a Zalduendo, por la corrida del 26 de octubre de 2010 en Sevilla, cuando en Andalucía no se analiza un pitón nunca. Fernando Domecq debe estar temblando de miedo. Es un paripé absurdo que no quiere más que tapar la permanente ineficacia y dejación de funciones del gobierno de Andalucía. Es un canto al sol. Y no sé ni siquiera si es verdad, porque nadie ha comunicado nada de forma oficial. También la administración debe bañarse de moralidad, tanto a la hora de informar como a la hora de cuidar la pureza e integridad de las corridas de toros.

jueves, 10 de marzo de 2011

El palco de Sevilla se tambalea / Por Carlos Crivell

El palco de Sevilla se tambalea 

Por Carlos Crivell
Decíamos en su día que Sevilla estaba abandonada en materia taurina por las autoridades. El asunto no es banal porque afecta seriamente al desarrollo de la Fiesta. El tema de los presidentes sevillanos adquiere en estas fechas mayor relevancia. Se sabe, lo publicó ayer Sevillatoro.com, que Gabriel Fernández Rey le ha pedido a la delegada de Gobernación, Carmen Tovar, que no le nombre como presidente para la próxima temporada. Parece que la delegada accederá a sus deseos. Fernández Rey es un presidente veterano de la plaza sevillana. Pertenece a la Policía Autonómica. En su larga trayectoria hay de todo, aunque para su desgracia lo negativo haya superado con creces a lo positivo. Es más que probable que Fernández Rey haya renunciado a seguir a sabiendas de que no sería nombrado este año. Se marcha con la triste huella de la corrida de Zalduendo de San Miguel, que será la última en la que subió al palco y que siempre será de pésimos recuerdos para su persona.
El palco sevillano necesita una remodelación. La buena noticia de la vuelta de Francisco Teja debe ser rematada con un nuevo presidente y la salida de algún otro. Con tres equipos sobran en Sevilla. Francisco Teja, Anabel Moreno y un tercer presidente deben ser la base de las próximas temporadas. Por desgracia, ni se sabe si Carmen Tovar dejará de nombrar a Julián Salguero, ni tampoco conocemos sus intenciones para buscar un nuevo usía. Su oscurantismo y falta de comunicación con quienes pueden asesorarle le impiden conocer las opiniones de personas expertas. Seguro que tiene consejeros, pero está claro que no son fiables.
La salida de Fernández Rey es buena para el palco sevillano. Y que conste que todo no lo ha hecho mal, pero en los últimos años su labor ha sido irregular y carente de un criterio uniforme. Es curioso que en algunos círculos y en encuestas publicadas se cuestione a Francisco Teja, lo que es un claro índice del evidente desconocimiento que hay sobre la historia reciente del toreo en Sevilla. Teja es un presidente que es absolutamente necesario para Sevilla. Otra cuestión es si debe volver Juan Murillo. En mi opinión sería buena su vuelta, porque Murillo es un presidente capacitado y ecuánime para cumplir con las funciones del palco. Otra cosa es que vuelva mientras Carmen Tovar sea delegada, que le forzó a marcharse por causas que aún no han sido explicadas con claridad.
Carmen Tovar, de cuyas buenas intenciones no dudo, debe dar un paso adelante. O nombra a Murillo tras limar todos los problemas que ambos hayan tenido, o se busca un presidente de categoría para formar una terna con Teja y Anabel Moreno. Mantener a Julián Salguero, o poner a un amiguete del partido, sería el enésimo parche de su desafortunada trayectoria en materia taurina al frente de la delegación.
La mejor información taurina en http://www.sevillatoro.com

lunes, 28 de febrero de 2011

Pepín, un adelantado a su tiempo / Por Carlos Crivell

-Pepín Martín Vázquez-

Pepín, un adelantado a su tiempo
 
Por Carlos Crivell 

Lunes 28 de febrero de 2011
Se ha muerto Pepín en silencio, como había vivido desde que colgó el traje de luces a comienzos de los años cincuenta. Su figura debe ser recordada por la inmensidad de aportación al toreo. Fue un adelantado a su tiempo. Apenas tres temporadas en la cumbre estuvo Pepín, torero sevillano de la Macarena y máximo representante del toreo sevillano con Chicuelo, Pepe Luis y Manolo González. El menor de los hijos del legendario espada sevillano Curro Vázquez tuvo una carrera meteórica. Debutó con picadores en Barcelona el 27 de febrero de 1944 en una tarde triunfal. El camino hacia la alternativa resultó vertiginoso. Después de 34 novilladas, entre ellas la de su gran faena en Madrid a un novillo de Hoyo de la Gitana, tomó la alternativa en Barcelona el 3 de septiembre del mismo 1944 de manos de Domingo Ortega y con Pepe Luis Vázquez y Carlos Arruza de testigos. Ese mismo año aún sumó otras 13 corridas de toros en el que había comenzado siendo el año de su presentación con caballo.

La temporada de 1945 fue gloriosa para el torero sevillano. Fue la estrella novedosa de la Feria de Sevilla. En Madrid, participó en cinco corridas, entre ellas la de su confirmación de alternativa. En 1946 toreó 51 corridas. El año 1947 comenzó con las mejores perspectivas para en torero nacido en la calle Resolana. Sin embargo, las cornadas frenaron a Pepín Martín Vázquez y le impidieron que tomara el mando de la Fiesta tras la muerte de Manolete. Entre sus percances, el que sufrió en Valdepeñas el 8 de agosto, la misma temporada de la tragedia de Linares, fue decisivo. Ese año de 1947, Pepín había sido el triunfador de la primera feria de San Isidro, y en la Beneficencia de Madrid, el 16 de julio, había cortado cuatro orejas en tarde compartida con Manolete. Las imágenes de sus faenas de ese día a dos toros de Bohórquez sirvieron para ilustrar la película Currito de la Cruz, que el torero protagonizó en 1948.
Pepín Martín Vázquez fue un torero lleno de virtudes. En su toreo se fundían - a la par - el salero y el clasicismo, el valor y la armonía, la casta y la gracia torera. En cuanto a su estilo, José María de Cossío opina que, "toreaba excelentemente con la muleta y aun con un prurito de clasicismo que atenuaba su gracia auténtica, el ritmo alegre de su toreo. Cuajó muchas faenas memorables y especialmente en los años de su apogeo ocupó lugar en la primera fila de los matadores de su tiempo".
Pepín era la gracia, el aroma, la sevillanía, la pinturería torera, pero también el valor y la casta. Era el detalle y el destello - heredado de Chicuelo y Pepe Luis Vázquez y precursor del de Manolo González -, pero también el pundonor, la arrogancia y la lidia total que iba desde el capote grácil a la armónica y florida muleta, que no estaba exenta ni de hondura ni de profundidad. Fue majestuoso su toreo a pies juntos, con una particular alegría en la leve carrera, con el acompañamiento alternativo de la voz, para citar en la verónica a pies juntos, en las chicuelinas apasionantes y en el natural netamente sevillano
Y luego el toreo de adorno, alegrando aún más al burel, para dar el kikirikí, el molinete trianero, girando en la misma cara del toro; el pase de la firma, que creó Granero y que Chicuelo paseó por todos los ruedos del mundo. Pero la aportación más impactante de la tauromaquia de Pepín Martín Vázquez viene marcado por el lance de la gaonera y el pase por alto a pies juntos. Sin despreciar su magnífico toreo fundamental, la magia de su capote a la espalda elevaba el toreo de capa a las cumbres del arte. Su gaonera honda y mayestática, graciosa y serena, asumía las cualidades del más reconocido temple y cargaba la suerte en cada uno de los lances resultando ser verdaderas verónicas.
El torero de La Resolana intentaba fundir en una sola pieza Sevilla y Córdoba, Chicuelo con Manolete, para poder llegar a torear como sólo comenzaron a hacerlo, una década más tarde, los mejores toreros de los años cincuenta. Pepín toreaba como los ángeles. Fue un adelantado a su tiempo. En plenos años cuarenta toreaba como se llegó a torear mucho después. Cuando contemplamos sus esplendorosas faenas, nos parecen de lo más actuales. Toreaba en el sitio y con la ligazón de Manolete, pero con otro acento, muy elegante, muy sencillo, muy clásico. Pepín Martín Vázquez pagó cara su clarividencia. En una galería de toreros ilustres debe figurar con todo merecimiento.
Se ha muerto sin Medalla de Oro de las Bellas Artes, algo que al maestro de la calle Resolana nada le importaba, pero se ha muerto sin el reconocimiento de la propia afición, algo que a lo que el propio Pepín contribuyó al ausentarse de la vida pública. Era feliz en la tertulia de sus amigos en la Venta Pazos y jugando al dominó con ellos. Pero es una prueba más de cómo se trata a los grandes en España, especialmente a los que no medran ni se humillan ante nadie.
Sevillatoro.com

miércoles, 16 de febrero de 2011

El abandono de la Fiesta en Sevilla / Por Carlos Crivell


El abandono de la Fiesta en Sevilla

Por Carlos Crivell

La crisis ha impedido que este año se celebre el habitual encuentro de los taurinos sevillanos con los políticos de la Delegación del Gobierno. Han remitido unas estadísticas en las que se confirma lo que todos sabemos: el alarmante descenso de festejos en la provincia de Sevilla, como señal de lo que está pasando a todos los niveles.

No seré yo quien cargue las tintas contra la delegada de la Consejería de Gobernación en Sevilla. Ya tiene quien le escriba y le mande piropos. Sin embargo, hay que admitir la dejación de funciones taurinas que se vive en Sevilla y su provincia. Siguiendo la corriente, para la delegada la Fiesta es algo accesorio. Su pecado no es el uso más o menos adecuado de los burladeros del callejón, lo grave es que ha eliminado el diálogo con los distintos estamentos. No habla con los profesionales, tampoco lo hace con las asociaciones de aficionados y a la prensa la tiene totalmente olvidada, salvo algún informe remitido por vía correo electrónico.
En el informe de la temporada se comprueba que en la provincia de Sevilla se ha dejado de perseguir el fraude. De los 15 expedientes por infracciones graves, 13 eran por la reventa de entradas. Por ejemplo, fuera de la Maestranza no ha pasado nada sancionable, cuando en Los Palacios se indultó de forma antirreglamentaria un novillo en un festival en el otoño. Un disparate consumado que debe inscribirse en el clima de abandono de los asuntos concernientes al toreo que impregna a estos dirigentes políticos. Ya comenté en su día que los socialistas piensan que a la Fiesta lo mejor es dejarla seguir su cauce para que lentamente se vaya muriendo. Lo dijo el señor Chaves y las evidencian demuestran que es la táctica preconcebida. 

El ambiente que se ha creado en Sevilla es de absoluto desinterés por los asuntos taurinos. Se podrían poner como ejemplo decenas de situaciones que no se abordan desde la delegación con la seriedad necesaria. Seguro que Carmen Tovar tiene quien le aconseje (estaría bueno que no fuera así), pero es indignante que no acuda a informarse en las fuentes dignas de crédito ante asuntos tan lamentables como los de los presidentes de Sevilla. Volverá a nombrar a los mismos del año pasado y así se quitará un problema. Es un desprecio absoluto por la plaza sevillana. Al final, los "fans" de la delegada van a llevar razón. 

sábado, 5 de febrero de 2011

Miura: "Nuestros toros deben tener personalidad en la plaza" / Por Carlos Crivell

 
Miura: 
"Nuestros toros deben tener personalidad en la plaza"
 
Carlos Crivell.- 
Los hermanos Eduardo y Antonio Miura acuden a la reunión del balance anual con esa tranquilidad que les proporciona la estabilidad de su ganadería. No hay excesivo triunfalismo, tampoco pesimismo,porque nuestros toros tiene una cierta regularidad, tanto para lo bueno como para lo malo. Son los toros de Miura”.
Repiten lo que ya dijeron hace un año: “La de 2010 ha sido un año normal en nuestra ganadería”.

Las plazas francesas han sido los principales escenarios donde se han lidiado las corridas de miura en la pasada temporada. “De nuevo comenzamos en Arles, que fue una corrida buena en general tanto para el el ganadero como para los toreros y el público. Salieron toros buenos y no se cortaron más orejas por el fallo con la espada”.

El plato fuerte de Sevilla, donde son habituales desde hace muchos años les dejó “satisfechos en general, porque hubo un par de toros que se dejaron mucho, como uno de El Fundi y otro de Rafaelillo, aunque los hubo más difíciles. Fue una corrida de Miura en el más amplio sentido de la palabra”.

En contra, los hermanos Miura quedaron muy descontentos de la corrida de Nimes, que fue mala sin paliativos y no hay por dónde salvarla”.
En cambio recuerdan con agrado un toro, que tenía casi seis años, que lidiaron en la plaza de Ávila, el día de la alternativa de Luis González, “que estuvo muy bien y que cortó una oreja a cada uno de sus toros, aunque uno de ellos fue el mejor”. Esta corrida de Ávilafue quizás la de de menos cara del año, pero el que en conjunto fuera buena no significa nada especial, porque n nuestro caso hay toros con mucho volumen y embisten muy bien, y también a veces toros más chicos son malos. Es verdad que con toros menos aparatosos los toreros andan más confiados”.

De la corrida de Pamplona no guardan recuerdos agradables. “No nos engañemos, no fue buena y basta. Es un tipo de corrida que no dijo nada especial, aunque cumplió el expediente. Nosotros estamos muy agradecidos a Pamplona y Sevilla, porque siempre confían en nuestra ganadería al margen del los resultados de cada año. Es algo digno de agradecer”.

En cambio, la corrida lidiada en Bayona la tienen en alta estima,porque los seis toros dieron posibilidades para los toreros, pero de nuevo la espada les quitó trofeos a los matadores. Ahora las cosas están de una forma que si no hay orejas parece como si los toros no hubieran servido, pero en este caso fue una pena”.
De la corrida de Beziers dicen quefue muy de Miura, muy dura, aunque fue un espectáculo que tuvo al público en vilo todo el tiempo, algo que esas plazas es muy valorado. El público francés es muy entendido y espera ver al toro y si sale duro, fuerte y complicado, observa la lidia con tanto interés como si fuera más suave. Sin embargo, ese día toreó por primera vez toros de Miura Antonio Barrera y pudo cortar orejas si mata bien, lo mismo que Julien Lescarret. Allí nadie se aburrió. En una feria de plaza francesa hay un abanico de toros de todo tipo, porque gusta esa variedad, algo que no está pasando en muchas plazas de España, donde se repite en todas las corridas el mismo tipo de toro”.
 
Y tampoco fue de triunfo la de Mont de Marsan, que no le gustó al público por la presencia, aunque algunos se dejaron torear”.
Como de costumbre, la casa Miura lidió una novillada, este año en Hagetmau,que fue muy buena”.

En el análisis del año puede sorprender una corrida buena casi por completo en Bayona y una casi por completo difícil en Beziers. Se podría pensar que en esta casa no se intenta seleccionar los toros para que se repartan buenos y malos, como bien presumen en algunas otras muy conocidas. “Nosotros no podemos presumir cómo van a salir los toros, es más pensamos que influyen tantas cosas en el juego que es imposible tenerlas a todas controladas”. En un paso más adelante, ambos opinan que “para Miura tan bueno es que salga una corrida dejándose dar pases como que salga complicada. Todo es Miura. Lo malo para nosotros, lo que es un fracaso como ganaderos, es que salgan toros que no digan nada, eso nos preocupa mucho”.

Han lidiado 8 corridas de toros y a novillada citada. Es la cifra que ahora mismo se adapta a las condiciones de la ganadería.Para el año próximo volveremos a Arles el Domingo de Resurrección, Sevilla, Pamplona, Bilbao, donde ahora volvemos después de algunos años, los tres de Valencia y tres de Nimes con los de Victorino”.

Antiguamenteprosiguen los hermanos - era más frecuente ese tipo de corridas con dos ganaderías, es un estímulo nuevo para poner en competencia a dos ganaderos, que nos parece interesante. En este caso irán tres a Valencia y tres a Nimes, donde volveremos en septiembre en la feria de la Vendimia. Volveremos a Beziers, pero no a Bayona, donde sólo repiten a la triunfadora, y han considerado que la mejor fue la de Fuente Ymbro. El año que no haya triunfadora van a tener un problema”.

Las novedades del año serán, por tanto, Bilbao y Valencia. “Son plazas muy importantes y donde hemos tenido siempre mucho cartel. A Valencia siempre llevábamos una corrida en julio. Nuestro padre apartaba siempre 14 toros al comienzo de cada año para Sevilla y Valencia. Los que estaban más gordos iban a Sevilla, porque Valencia era en julio y a los menos rematados les daba más tiempo a ponerse fuertes. Pero es el detalle de cómo Valencia siempre fue una constante en nuestra casa. Ahora se exige, en Valencia y en todas partes, un toro muy grande. En el año 1970 se lidió una corrida muy bonita, porque no teníamos otra cosa, y salió enorme. Palomo cortó cuatro orejas y un rabo a nuestros toros”.

Respecto al número de corridas de cada año, la ganadería de Miura está estabilizada en las ocho, “aunque se podría subir algo, por ejemplo a diez, pero no más, tanto por el tipo de toros nuestro y porque el mercado está ahora más estable. Nuestro padre tenía lista de espera para tres años, pero ahora todo es diferente. Seguimos herrando de 75 a 80 becerros todos los años y de ahí no vamos a salir”.

EL GESTO DE EL CID
Tanto Eduardo como Antonio Miura están de acuerdo en quesiempre es bueno que las figuras hagan gestos especiales con nuestros toros. El que está arriba es por algo. Y siempre se apuntaron las figuras a torear nuestra ganadería. Por eso es muy bueno que El Cid se vaya a enfrentar a los toros de Valencia y Nimes. Es de agradecer y Manuel Jesús puede entender bien a estos toros”.

LA CRISIS APRIETA
La crisis está presente en la charla. “Han desaparecido algunos encastes, tal vez porque no se hayan adaptado al momento, pero estos tiempos serán decisivos para saber cuántas ganaderías pueden subsistir. Muchos que llegaron al toro y lo han dejado cuando ha bajado la demanda, que en algún momento fue exagerada. Nosotros tenemos nuestro mercado porque los públicos siguen acudiendo y eso es lo que nos mantiene”.

/Sevillatoro.com/

(*) Carlos Crivell - Publicado en la revista Aplausos de 1 de febrero de 2011

jueves, 9 de diciembre de 2010

Todo sigue igual, no hay ni confusión / Por Carlos Crivell


 Todo sigue igual, no hay ni confusión

Carlos Crivell
Hace poco comentaba la confusión del aficionado. Ahora me parece que ya no está confundido. El aficionado ha percibido que muchos movimientos para devolverle el prestigio a la Fiesta fueron simplemente arranques de otoño. Se acercan las navidades, ya estamos hablando sobre cambios de apoderamientos, carteles y proyectos para 2011, es decir, que la temporada se vendrá encima y nos cogerá tan ligeros de equipaje como se acabó la pasada. Sin embargo hay algunas cosas que conviene recordar.

La propuesta del PP para que TVE retransmitiera diez corridas de toros ha sido desechada. Los votos de Psoe y Ciu rechazaron la petición. Los populares sabían que tal cosa ocurriría, pero el papel de los socialistas (de Ciu mejor ni hablar) es desolador. En otra entrada les he expresado mi opinión sobre lo que piensan: que la Fiesta tiene sus días contados con el paso del tiempo. Y así actúan. Sigo sintiendo pena de algunos socialistas que en sus comunidades quieren defender la tauromaquia con ilusión, convencidos de su lugar en nuestra sociedad.

Se ha admitido a trámite el recurso de inconstitucionalidad sobre la prohibición en Cataluña. No tengo grandes esperanzas en que prospere, al fin y al cabo la justicia está controlada por el poder. Sobre la ILP taurina me parece una buena idea, sobre todo si se consigue evitar que en otras comunidades pueda ocurrir lo mismo. Lo de La Coruña, donde un grupúsculo quiere declarar a la ciudad como antitaurina, me parece una forma de hacerse notar por quienes buscan un voto aunque sea debajo de las piedras.

Algunos blogueros han comentado con razón que en la lectura de la Constitución del pasado viernes 3 de octubre no hubo ni un torero, mientras que no faltaron deportistas, actores, gente de la farándula, cómicos sin gracia y otras gentes de medio pelo. Ahí está el detalle. Para estos señores que nos gobiernan los toros no existen más que para exigir los impuestos correspondientes y para ir al callejón el día de la corrida de lujo

En el fondo, siento pánico. La crisis no ha tocado fondo. Tendremos socialistas en la administración central durante 2011. Los taurinos han vuelto a sus cosas. En 2011 seguiremos con precios altos, ferias infladas y unos niveles de comunicación bajo mínimos. Y que yo sepa ni el toro será más encastado ni los toreros nos sorprenderán con gestos llamativos. Me temo que dentro de un año lo que ahora es un llanto amargo será ya una tragedia sin remedio.

jueves, 14 de octubre de 2010

Los socialistas quieren dejar morir a la fiesta / Por Carlos Crivell

¡Con el paso cambiado?

Los socialisatas quieren dejar morir a la fiesta

Por Carlos Crivell
Es llamativa la celeridad que se ha dado el ministro Rubalcaba en aceptar el paso a Cultura de la Fiesta de los Toros. Tal vez sea que Rubalcaba sabe que Interior tiene ahora mismo muy pocas competencias, ya que están transferidas a las distintas Comunidades Autónomas. Ahora será preciso ir de Comunidad en Comunidad. Y en 2011 hay elecciones municipales y autonómicas...

En el supuesto de que hubiera paso a Cultura, la pregunta es si los toros tendrán que depender de las delegaciones de Cultura de cada comunidad en lugar que estar bajo la tutela de las delegaciones de Gobernación, como sucede en la actualidad.

Esta actitud de los socialistas tiene mucho de pasotismo, como si dijeran que “ahí tenéis lo que queréis”, porque no puede olvidarse que algunos sectores del PSOE se han expresado con claridad; por ejemplo, lo dijo Manuel Chaves, actual vicepresidente tercero y en su día Presidente de la Junta. Vino a decir el buen hombre que la Fiesta tenía sus días contados, que sólo era cuestión de esperar a que ella misma se destruyera con su decadencia actual, lo que conllevaría que las plazas se irían quedando vacías poco a poco. Está escrito y basta consultarlo. Es decir, que piensan que la Fiesta está enferma, que lo menor es dejarla a su libre albedrío y lentamente ella sola se consumirá sin necesidad de practicarle la eutanasia.

Tal vez esta actitud del ministro se inscriba en la misma línea. ¿Queréis estar en Cultura? Pues bien, iros a Cultura. Y la dejarán marcharse porque saben que si a los taurinos se les deja maniobrar con libertad, el fin estaría más cerca. ¿Qué buscan los toreros en otro ámbito? Es evidente que se pretende huir de un sistema de vigilancia que ahora mismo no les gusta en muchas ocasiones. En la actualidad están vigentes unos Reglamentos en distintas comunidades, algo que es una barbaridad porque debería ser único para toda España, pero que, de consumarse el traspaso, se pretenderían modificar, tratando de eliminar la vigilancia por parte de una administración investida de un poder de ordenamiento y de capacidad sancionadora, si es que ello fuera preciso.

Pero todo es muy complejo. Por ejemplo, sería imposible eliminar las competencias de Sanidad y Agricultura en lo referente al toro, en aspectos como vacunaciones, destete, herraderos y demás procedimientos de la crianza y manejo del animal.

No se podrán eliminar los veterinarios en los reconocimientos, aunque sólo sea para confirmar que el toro está sano. Sería deseable que una autoridad certificara que el toro es apto por su presencia para cada plaza, según su categoría. Y los callejones deben ser vigilados y a los que incumplan la ley habrá que imponerles sanciones. ¿Son estos asunto los que no les gustan a los taurinos? Está claro que esa vigilancia no les agrada. ¿Es el paso a Cultura la solución actual de la Fiesta?

En mi opinión no es la solución. Es completamente cierto que hace falta la unión del sector, pero no para organizar ellos las corridas, más bien debe ser una unión para presentar una corrida más íntegra y pura. Nadie habla de la pureza de la Fiesta. Y que nadie olvide que ahora mismo los hombres del toro han perdido credibilidad porque los abusos han sido enormes y visibles en muchos casos. Es necesaria la unión para todo, pero también para potenciar la viveza y la emoción del espectáculo. La última pregunta, que son muchas al mismo tiempo, es la siguiente: ¿En Cultura serán más fieros y bravos los toros, habrá menos afeitado, se cortarán menos cuernos, se pegarán menos pitones previamente cortados, aumentará la casta y movilidad del toro, se limitarán las exigencias de las administraciones públicas con sus pliegos desorbitados, bajarán los precios de las localidades? Si estas cuestiones tuvieran una respuesta positiva, sí, a Cultura. Pero no estoy seguro que todos quieran una fiesta más verdad y grande. Mucho me temo que se quiera salir de donde se sienten vigilados y no pueden campar a sus anchas. No todo el toreo es así, pero todo el mundo sabe que hay una gran mayoría que pretende que instalar en las plazas el abuso y la corrupción como norma. Ya lo hacen en Interior en estos momentos, no quiero pensar lo que podría ocurrir si no hubiera una vigilancia de la autoridad. Como dijo Chaves, la Fiesta se morirá lentamente ella solita en su propio deterioro, pero más fácilmente y con mayor velocidad si hay campo libre para que actúen determinados taurinos. No será preciso prohibirla. Es lo que piensan los socialistas. Por eso tampoco me sorprende que Rubalcaba admita que se vayan de Interior. Donde vayan, el desprestigio crecerá de manera inmediata. El PSOE abre el camino del fin permitiendo esta situación. 
 

martes, 28 de septiembre de 2010

"Callan todos los culpables del escándalo de Sevilla‏". Artículo de Carlos Crivell.

- El cartelito fue una premonición..... -
"Callan todos los culpables del Escándalo de Sevilla"

"...Nunca hubo tanta unanimidad al calificar un festejo como 
una catástrofe con tintes de atraco a doce mil personas..."
Por Carlos Crivell
¿Dónde estaba el domingo Fernando Domecq, propietario de Zalduendo? No se le vio por la plaza sevillana. Estaría avisado del desastre que se avecinaba y se habría quitado de en medio. Dicen que algunos toros habían sido rechazados en Málaga y Bilbao. Dicen que algunos de los presentados no tenían el peso mínimo exigido. Lo único claro es que Zalduendo no tenía toros para Sevilla en septiembre. Es un atropello con muchos responsables.
La empresa se ha equivocado. Debió comprar otra corrida y dejar de lado los de Domecq. Al no hacerlo, porque los toreros no lo hubieran consentido, su prestigio ha sufrido un duro golpe. ¿De qué le sirven a la empresa los veedores? La empresa, como organizadora del evento, es una de las culpables de lo sucedido. 
Morante y El Juli, con sus respectivos apoderados Curro Vázquez y Roberto Domínguez, son también responsables. Y llueve sobre mojado. Morante se fue con Vázquez para aliviar sus toros (dicho por el mismo diestro). Y tan aliviado. Curro Vázquez es un aliviador de toreros, se llame Morante, se llame Cayetano
¿Y los veterinarios de la plaza y el presidente de la corrida? Admitieron cuatro de Zalduendo indignos, el señor del palco permitió la lidia del primero de forma intolerable, lo mismo que la del sobrero de Gavira que se lidió como segundo, y lo hicieron sin el debido respeto a la plaza y a los aficionados. Menos mal que el veterinario era Herrera, el primero del baremo de su colegio, porque si es otro alguno hubiera armado un escándalo, otro más.

Todo esto es cierto y es muy triste. Era el día más esperado y se deberían haber cuidado todos los detalles. Se espera ahora un gesto, por ejemplo, que la empresa anuncie que Zalduendo no vuelve en muchos años por Sevilla. O que se expediente al presidente y a los veterinarios. Y no quiero ni decir que la gente castigue a los toreros y a sus apoderados no volviendo a la plaza, porque así finalmente sólo se consigue echar piedras contra el propio tejado. Hace ya muchos años que le pedía a los integrantes de la Fiesta que le dieran un baño de moralidad. O de honradez. Lo han expresado con claridad los críticos de toros. Basta leer a Zabala, Lorca, Álvaro del Moral, Álvaro Pastor, Acevedo, Emilio Trigo… Nunca hubo tanta unanimidad al calificar un festejo como una catástrofe con tintes de atraco a doce mil personas. Pero a la gente no hay que decirle que no vaya a los toros. Muchos ya han dejado de acudir. La lenta y paulatina retirada de los cosos de numerosos aficionados, asqueados con los sucesos diarios, es una de las pruebas más contundentes de que los propios interesados están jugando con su pan.

Me gustaría que algún culpable dijera algo, aunque fuera a modo de justificación. No ocurrirá. Dentro de unos días, pensarán ellos, todo se habrá olvidado. Sin embargo, con que un solo agraviado no vuelva a los toros, ya están condenados por dilapidar el tesoro de la Fiesta con su desmedido y pertinaz afán de engañar al que paga. Por favor, que alguno de los culpables diga algo. 
 http://www.sevillatoro.com/  / Via http://www.torosdos.com/

jueves, 22 de julio de 2010

"La venganza de la Cataluña independentista". Artículo de Carlos Crivell.


"La venganza de la Cataluña independentista"
Artículo de Carlos Crivell.

La suerte parece echada. La ILP puede acabar con las corridas de toros en Cataluña. Tal vez sea el momento de hacer algunas reflexiones. De un lado, ¿cuál es el auténtico significado del fin de los toros en las plazas catalanas y, especialmente, en la Monumental? De otro, ¿quiénes tienen alguna responsabilidad en este desenlace? Finalmente, es preciso hacer algunas otras consideraciones que pueden ayudar a intentar el estado de las cosas taurinas en Cataluña. Vaya por delante que el fin de los toros en Barcelona es una grave puñalada para la Fiesta. Sólo hay que repasar el significado de Barcelona en el toreo. Es una noticia pésima, si finalmente se consuma la prohibición.

El bandazo de los socialistas de Cataluña ha sido llamativo, aunque personalmente no me sorprende. En otras ocasiones lo he comentado. Aquí no existen programas de partido con unas líneas de conducta mantenidas para toda España. Son políticos que sólo buscan el voto. En Andalucía se vuelcan con la Fiesta porque es rentable en las urnas. En Cataluña no hacen lo mismo porque no es políticamente correcto y puede restar apoyos. Ya sabemos quienes son estos dirigentes de los socialistas de Cataluña.

No me extraña nada de lo que está ocurriendo. Muchos lectores habrán podido ver en distintos reportajes las manifestaciones de muchos catalanes antes y después del triunfo de España en la final del Mundial. Se ha podido ver con claridad que hay gente con el odio marcado en su sangre contra todo lo que huela a España. Me he retorcido de rabia al escuchar las argumentaciones de muchos personajes que animaban a Holanda, que decían que su selección no jugaba en el Mundial, que ese día no tenían ganas de hablar en castellano…He oído burradas tras burradas en las que sólo el odio feroz marcaba las palabras de estos tipos.

Al observar a esos individuos, he comprendido muchas cosas. A los pocos días de la resolución del Tribunal Constitucional acerca del Estatuto (por que se dice Estatuto) la inquina y animadversión contra todo lo que respire algo de españolidad se ha acrecentado. Y el ambiente les pide a los políticos que realicen manifestaciones de catalanismo y/o de antiespañolidad. Y lo primero es la votación del día 28, que no es ya una decisión fundada en motivos de sentimientos o ecológicos, es una forma de derrotar a España. Dirán esos estreñidos antiespañoles:

Nos habéis modificado el Estatuto, habéis ganado el Mundial, pues ahora suprimimos vuestra Fiesta, que es un símbolo de España”.

Y no hay que darle más vueltas. Esas caras que derramaban odio por todos sus poros son un ejemplo de lo que se respira en una parte importante de la sociedad catalana. Es verdad que hay gente normal, que es de Cataluña y se sienten españoles, claro que sí, pero hay una corriente muy intensa que quiere independencia, separación y desprecio. Y los toros pagarán el pato el día 28. Los socialistas se han asustado (en realidad se han cagado) y dejan libertad de voto para quedar bien con esa parte de Cataluña que quiere borrar cualquier signo de España en su comunidad. No han tenido los arrestos de imponer una disciplina de partido. Nada les debe la Fiesta a los del PSOE, incluso me pregunto si las ayudas en Andalucía son sinceras o son una simple pantomima electoralista.

De momento, el toreo tiene que tener claro que si la prohibición llega, de Cataluña no se debe consumir ningún producto en las tierras españolas. Y otro tema, más profundo, es analizar la parte de culpa que tiene el toreo en esta situación. Ya conocen mi postura. Se han hecho muy mal las cosas. La Fiesta necesita un revulsivo que pasa de forma urgente por la vuelta de la pureza. Y la pureza es un toro de verdad y toreros buenos. Pero ese es un tema de otro día. Lo que duele es que por un odio atroz a España, unos políticos de tres al cuarto modifiquen sus votos.

Ésa es la libertad y la democracia que algunos practican.

lunes, 12 de julio de 2010

PAMPLONA: EL TOREO Y LOS SAN FERMINES / Por Carlos Crivell


"El toreo y los sanfermines‏"

Carlos Crivell

Lunes, 12 de Julio de 2010

Dije en su momento que los sanfermines de este año me parecían interesantes, en contra de la opinión de quienes había etiquetado los carteles como muy malos. Aún no han finalizado y me reafirmo en mi primitivo diagnóstico. La visión de los festejos pamplonicas me ha confirmado algunas cosas.

El toro de Pamplona, a pesar de su volumen, se mueve más que el de Madrid. También es cierto que en plaza navarra hay menos exigencias. Muchos toros que se lidian con normalidad allí serían devueltos a los corrales en Las Ventas para darle trabajo a Florito. Por tanto, toros que acaban siendo buenos, pero que han flojeado en los primeros tercios, pueden ser buenos en la muleta sin que vuelvan a rodar por el suelo. Los sanfermines ponen en evidencia que en Madrid se echan para atrás muchos toros de forma precipitada.

El desarrollo de los festejos les da la razón a las figuras. En Pamplona, los toreros lo ganan bien, pero la categoría de un triunfo en esta feria es mínima, por no decir que no tiene ninguna. Es una peculiar fiesta, cargada de personalidad, a la que se admite tal y como es porque es una tradición, pero el ambiente de la plaza y el comportamiento de quienes ocupan la solanera, matizada por el pasotismo acompañante de los que se sientan en la sombra, es inadmisible si se analiza con un mínimo de rigor. Las cosas que pasan en Pamplona son incomprensibles desde la óptica taurina.

Recuerdo los triunfos de Diego Puerta, Galán, El Viti y otros que podía ver en televisión hace algunos años. Eran triunfos populistas, pero estaban fundamentados en actuaciones de alto calado ante el toro de Pamplona. Las cosas han cambiado mucho. En esta feria se ha ignorado a toreros frente a reses serias y difíciles, mientras se ha llevado a la gloria algún trasteo bullanguero coronado con un bajonazo. La credibilidad, ante estos detalles, no puede ser menor. Pamplona es un punto culminante de la temporada, pero que nadie se extrañe si las figuras siguen dándole la espalda.

Siento que esta feria queda apenas como un punto de encuentro de taurinos y jóvenes a la búsqueda de aventuras. Por muy famosa que sea la fiesta, como amante de la tauromaquia no puedo aceptar que la visión de una masa bañada en alcohol de espaldas a un matador, que se está jugando la vida ante el toro más grande de la camada, sea parte integrante del toreo. Algunos dirán que éste es sólo un detalle de la festividad, que es una forma de nuestra cultura. Es posible, pero si luego esa masa enloquecida es la que determina quién triunfa y quién no, entonces el juicio no puede ser nunca positivo. El toreo es una emoción, es un sentimiento, puede ser muchas cosas, pero lo que ocurre todas tardes en la plaza pamplonica no encaja en mis conceptos del toreo.

http://www.sevillatoro.com/

lunes, 5 de julio de 2010

La función de la crítica de toros / Por Carlos Crivell

Plaza de la Real Maestranza de Sevilla

"...hay que volver al papel de la crítica como parte esencial del mantenimiento de la llama del toreo. La crítica está como la propia fiesta. En algunos sectores, ante el momento delicado que se vive, se considera que es preferible obviar la realidad y se dedican al elogio permanente sin entrar en ningún detalle, sin valorar al toro ni al torero, que siempre son buenos o están muy bien...""




Por Carlos Crivell

La crítica es una de las parcelas más interesantes del periodismo. Es muy atractiva para los medios de comunicación y para los lectores. En general, la crítica se ejerce sobre los espectáculos y materias artísticas. Las páginas dedicadas a la cultura y los espectáculos, así como los suplementos culturales semanales, son los espacios donde la crítica se desarrolla con una mayor intensidad. También abundan en cualquier tipo de revistas, especialmente en aquellas especializadas en el arte y la cultura. Existen distintos tipos de críticas en función de la temática que abordan: crítica literaria, crítica cinematográfica, crítica teatral, crítica musical, crítica de arte (pintura, escultura y arquitectura). Como no podía ser de otra forma, el toreo también ha sido objeto de la crítica desde sus comienzos.

Conviene recordar algunos aspectos de la crítica. Pare ejercer como crítico se deberían reunir las siguientes cualidades: en primer lugar una gran afición y sensibilidad por el arte juzgado; segundo, un profundo conocimiento del mismo, y, finalmente, unos sólidos criterios propios.

En materia taurina, la edad de oro de la crítica taurina es el final del siglo XIX y los comienzos del XX. Son tiempos en los que aparece el término crónica taurina, que incluye la descripción detallada del espectáculo y la opinión crítica del autor. El poder de las críticas era absoluto. De una buena o mala crítica podía depender el futuro de un torero. Ese poder absoluto se ha prolongado hasta hace poco tiempo. De hecho a finales del siglo XX aún tenía una enorme importancia el juicio de los críticos taurinos. Hasta esas fechas funcionó el soborno al crítico, una realidad incuestionable que se traducía en que una parte de los presupuestos de un torero estaba destinado a comprar a los críticos. Ha perdurado de manera generalizada hasta hace unos veinte años, aunque no de forma universal, ya que evidentemente siempre ha habido escritores de toros insobornables.


El soborno a la crítica se mantenido con formas distintas en nuestros días. Del sobre se ha pasado a otro tipo de compra más sutil y menos degradante, sólo en apariencia, en la que se compran críticos a cambios de exclusivas, regalos lujosos y otras prebendas, con la nota de que ahora, ante la inexistencia del sobre miserable, se ha establecido el pago por temporadas, lo que elimina intermediarios, apoderados y personajes que arreglan a la prensa.

En nuestros días, el papel de la crítica se ha modificado de manera llamativa. Es evidente que ya no se influye de forma decisiva en la trayectoria de un torero o una ganadería por medio de una crónica. Ahora, cuando los medios de comunicación son diferentes por su velocidad para llegar a los receptores (aficionados) y por la llegada de la imagen casi instantánea a los ordenadores, la crítica tiene un lugar diferente, no diría que accesorio, pero evidentemente de menos trascendencia que antaño. Este poder ha llegado incluso a desvirtuar al crítico por su nombre y sólo se menciona a los medios. Se tiene en cuenta lo que dice un medio determinado, aunque muchas veces no se sabe quién es autor.

A pesar de la llegada de la red como sistema de mayor difusión para el mundo de los toros, los tradicionales medios de comunicación han mantenido la información taurina, aunque ciertamente con diferente dedicación. Así, los medios escritos siguen con su información y publican crónicas, mientras que la radio y la televisión han bajado en cuanto al tiempo que se ofrece para la Fiesta. Este aspecto, que merece un análisis más profundo, es altamente significativo.

Las radios de difusión nacional se conforman con sus habituales espacios semanales en la noche de los domingos. Algunas radios de ámbito nacional han eliminado la información de toros de su parrilla. El asunto de la televisión es sobradamente conocido. La televisión pública nacional ha eliminado la retransmisión de las corridas. Se limita a un programa de 30 minutos a la semana al que no respeta cuando coincide con otro espectáculo de mayor atractivo (según los programadores).

Las autonómicas se mantienen en buen nivel en cuanto al tiempo que le dedican a la Fiesta (otro asunto en cómo se hace la información). Las locales andan buscando su sitio tras la llegada de la Digital Terrestre (TDT).
Por tanto, la crítica de toros de siempre, la de la prensa escrita (ahora ampliada a la red) ha perdido capacidad de influencia. A nadie debe extrañarle esta situación. Además de los factores apuntados, la propia diversificación de las crónicas ha espesado el mapa. Se siguen valorando las crónicas de determinados periódicos, por mucho que ya no tengan la capacidad de modificar los contratos ni el futuro (para bien o para mal) de los protagonistas. No se debe caer en el error de cuestionar a los críticos por su divergencia de opinión. Sería muy aburrido leer cinco crónicas con el mismo prisma. La queja de que después de leer un texto algunos llegan a pensar que no han estado en la misma corrida carece de valor. El lector debe buscar al crítico que sintoniza con sus criterios y seguir sus informaciones. En la diversidad está la riqueza de este género periodístico.

Tal vez sea el momento de reflexionar sobre los motivos de la pérdida de influencia de la crítica. Sería bueno recordar lo que se le debe exigir a un crítico de toros: afición y sensibilidad, conocimiento profundo de la materia y criterios sólidos personales. Habría que añadir más. El estilo es importante. Se supone que quienes ejercen la función crítica saben escribir, con más o menos brillantez, pero que están cualificados para escribir de forma correcta. Hay otro aspecto nada desdeñable. Al crítico, incluso al simple informador, hay que exigirle que informe, que forme y que entretenga. Aquí estamos llegando al meollo del problema actual. Paso de la información, ya que cada uno informa de lo que sabe y basta. También soslayo lo de entretener, que es fundamental, pero que es una condición personal de cada crítico. Para entretener en un texto escrito hay que saber escribir y hacerlo con un estilo adecuado que enganche al lector. En medios audiovisuales, para entretener hay que tener unas dotes especiales que no todos llevan en su genética.

¿Y la formación? ¿Quién está capacitado para formar a los destinatarios de las crónicas y las informaciones? En este punto quiero unificar a la información y a la crítica, que no es lo mismo exactamente, pero que tienen puntos comunes. En la información y en la crítica se puede opinar. Es la personalidad de cada crítico, que aportará sus sólidos criterios personales, la que debe sobresalir para formar a los lectores. La formación de los públicos de toros exige que tengan acceso a textos y opiniones formadas que sean capaces de solidificar los criterios de quienes acuden al espectáculo torero. Si los públicos, por el mero detalle de pagar, tienen reservado un papel importante en el desarrollo de la corrida, mejor será que están formados a través de quienes por su afición, dedicación y conocimiento profundo del toreo ejercen labores de información y crítica.

Se podría pensar en este momento que la falta de influencia de la prensa taurina está justificada por la misma situación de la fiesta. No se trata de insistir sobre el delicado momento del toreo. La tauromaquia ha perdido la situación de privilegio que tenía en España durante la segunda mitad del siglo XIX y la primera del XX. Este análisis justificaría otro texto. La realidad es que los toros han perdido capacidad de convocatoria. De un lado, la sociedad ha derivado a unos posicionamientos de defensa de los animales que no ayudan al toreo. En aras de un falso ecologismo, se han desarrollado campañas feroces en contra. Sin entrar en detalles, nadie ama tanto al toro como los protagonistas de la Fiesta y los aficionados. El toreo no ha sabido venderse. Se ha dormido en sus laureles. Así hemos llegado a un momento crítico. En esta vorágine, las corridas se contemplan por muchos como un espectáculo bonito como parte de sus celebraciones, hay festejos que no se conciben sin los toros, y ahí están, superviviendo con un número variable de asistentes y muy pocos entendidos en los tendidos para emitir juicios sobre lo que ocurre en el ruedo. Hay menos aficionados que conozcan los entresijos de la corrida. Para colmo, quienes son los protagonistas y tienen el toreo en sus manos (toreros, ganaderos, empresarios, políticos y gentes del toro en general) no se han preocupado de divulgar la grandeza del toreo, sino que se han entretenido en manipular y deteriorar los festejos, que en lugar de seguir siendo un encuentro de emociones, ahora son espectáculos altamente cuestionados por el toro manipulado que se lidia, por el propio desarrollo de la corrida y porque se ha minimizado esa sensación imprescindible de que los lidiadores son unos héroes.

Seguro que alguien pensará que el peligro siempre está presente. Es evidente, pero tampoco se podrá negar que ahora se suceden festejos de mínimo contenido. Se ha llegado a un toro que casi siempre da lástima por su escasa movilidad. También alguien dirá que el toro de ahora es el más bravo de la historia. No es lugar de entrar en ese análisis. Sólo hay que dejar constancia de que la mayoría de las corridas de nuestros días apenas tienen emoción. Es el logro de los taurinos. Estos detalles, junto a los ya reseñados, han logrado que la corrida haya perdido intensidad y que el lugar de la fiesta en la sociedad actual sea muy diferente al del pasado.

Nadie debe asustarse. La fiesta es muy grande y soporta muchas cosas, incluso a quienes desde dentro la han desvirtuado. Ha bajado su presencia en la sociedad, pero persistirá por siempre, salvo que se multipliquen de forma desaforada estos ataques internos. Se impone una regeneración moral del toreo, sobre todo de sus protagonistas, que deben unir sus fuerzas para lograr un nuevo marco. Algunos intentos loables como la Mesa del Toro lo han intentado, pero entre las asociaciones que la conforman hay intereses muy divergentes. Algunos, aunque parezca imposible, están muy satisfechos de la situación actual porque les permite seguir logrando muchos beneficios. Una buena parte de la afición está esperando que la Mesa realice una declaración de intenciones para defender la pureza del toreo o para condenar la utilización de las fundas, que pueden ser una forma solapada de manipulación de las astas. Ello implicaría la condena de muchas ganaderías, que son parte esencial de la Mesa del Toro.

A pesar de todo, la Fiesta es consustancial a España y debe mantenerse. Para conseguirlo, hay que cuidar a quienes acuden a las plazas, no hay que preocuparse de la bajada de asistentes, hay que intentar ofrecer un gran espectáculo, porque sólo la pureza del toreo la mantendrá viva en la sociedad. La mejor propaganda de la corrida es la fiesta en su mayor pureza. Si continúa como en nuestros días el camino puede ser irreversible. A las plazas deben acudir quienes se sientan identificados con la tauromaquia, aquellos que quieran conocerla a fondo, y no habrá entonces mayores problemas. Pero hay que hacer una gran Fiesta.

Y en este apartado hay que volver al papel de la crítica como parte esencial del mantenimiento de la llama del toreo. La crítica está como la propia fiesta. En algunos sectores, ante el momento delicado que se vive, se considera que es preferible obviar la realidad y se dedican al elogio permanente sin entrar en ningún detalle, sin valorar al toro ni al torero, que siempre son buenos o están muy bien. Esta posición es bastante frecuente. La tesis de algunos es que la mejor forma de ayudar al toreo es olvidar la crítica. Estas tesis contaminan a los públicos que carecen de la adecuada formación, que se han contagiado del todo vale de algunos sectores críticos. Algunas comunidades, como Andalucía, son un ejemplo de información sin crítica, la todo el mundo es bueno, que lentamente se ha implantado en sus plazas de toros. Hay poca influencia, pero la que hay es altamente perniciosa por la carencia de objetividad y realismo.

La crítica de toros debería volver a tener un lugar preeminente en la Fiesta. La profusión de medios enturbia el panorama. Escasean los informadores y críticos con afición, conocimientos y personalidad. Quienes acuden a las plazas ya no se informan por las opiniones de los críticos influyentes. Así las cosas, las plazas se llenan de personas con buenas intenciones pero muy poca formación. Sería preciso filtrar a quienes tienen acceso a los medios de comunicación.

La proliferación (sobre todo en la red) ha propiciado que haya una cantidad ingente de críticos, muchas veces carentes de esas cualidades enunciadas para poder ejercer la función crítica. Si la crítica ganara credibilidad, los públicos que acudirían a las plazas estarían mejor preparados. Así, por ejemplo, nunca se pediría el indulto para un toro que no ha cumplido con los mínimos en el tercio de varas. Pero esos indultos se piden, entre otras cosas, porque quienes tienen el sagrado deber de formar a los aficionados consideran que el indulto es una maravilla siempre, aunque no haya un juicio mínimo sobre las condiciones reales del toro indultado. El indulto es la bandera que algunos enarbolan para defender al toreo.

Hay aspectos de la corrida que deberían ser innegociables. Una cosa es la opinión subjetiva; otra, que hay asuntos que no se deben cuestionar, como los mínimos que debe reunir un toro para ser indultado o la simple crítica a la presencia diaria de toros manipulados en la plazas. En tanto no se unifiquen estos criterios, con los problemas que hay en el toreo, con estos salvadores a toda costa que cantan que todo el mundo es bueno, la afición estará cada vez más deformada. Y sólo el conocimiento, y por tanto la exigencia de integridad y pureza, podrá salvar a estas actividades como el toreo que viven momentos de incertidumbre en cuanto su futuro.