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lunes, 5 de septiembre de 2011

Feria de vanidades / Pedro Javier Cáceres

Luis Abril-dirigente de Telefónica-entrega su premio Paquiro a José Tomás

Feria de vanidades

Pedro Javier Cáceres

Madrid,04/09/2011
El próximo jueves José Tomás aborda, en Valladolid, su antepenúltimo capítulo de su corta temporada de reparación.

Sin eco mediático sobre su tirón , invariable, en sus últimas citas de Ciudad Real y Linares, quizá por las vacaciones o por desprecio subconsciente de la entidad de las plazas, o bien, porque los resultados artísticos no acompañan al boom expansivo, ni tampoco ayuda a los malsanos informadores la ausencia de volteretas y percances —afortunadamente-, ha supuesto que la apología dé otra vuelta de tuerca para regresar al primer plano informativo de telediarios y medios de información general.

Todo al relance de las colas ante las taquillas del Paseo de Zorrilla y los decibelios con que se ha anunciado el agote del boletaje en apenas horas ( el día que se ponen a la venta las entradas sueltas, sin información relevante sobre los días previos en cuanto a renovación de abonos y adquisición de nuevos, ¡ojo al dato!)

Ha sido, igualmente fundamental para su credibilidad, apoyarse en los ¿estudios? particulares de profesores de universidad (con uno basta para el plural mayestático) que se han difundido como identitarios de la Institución (la parte absorbe el todo para que la realidad de los hechos no aborte un titular informativo).

Sin poner en tela de juicio el prestigio y el crédito del muñidor o muñidores y en el supuesto de haber contado con datos de los sectores implicados en la repercusión de incremento de PIB local donde actúa el torero, hubiera sido conveniente completar tan elocuente informe con un trabajo de campo sobre la incidencia en el sector taurino: rentabilidad del empresario y beneficios colaterales para el resto de los profesionales del puntual festejo o del resto
del ciclo o feria.

Datos para colegir que en el próximo ejercicio, ayuntamientos, hoteles, restaurantes, bares, taxis, agencias de viaje deberían agruparse en cooperativa o UTE junto al empresario taurino de turno y saldar solidariamente beneficios o perdidas producidos por la presencia del “fenómeno”.

Si bien dudo que el sector taurino contraviniera su absurdo código de opacidad para dar información contrastada, una simple charla informal con un muestreo válido de organizadores de corridas de toros aflora de forma subliminal que para la industria taurómaca no es oro todo lo que reluce.

Los que han tenido el privilegio de ser designados por José Tomás para montarle los festejos de vuelta a la actividad se han colgado una medalla “al mérito taurino” dentro de las respectivas aficiones afectas y el toreo pasivo en general. Punto. Poco más.

No han sido reconocidos por ayuntamientos y cámaras de comercio locales —auténticos beneficiarios de la actuación del torero- y las arcas de la empresa, antes que crecer, han quedado “comidas por servidas”, o en algunos casos han faltado más de 100.000 euros para empatar el festejo de marras —consecuencia de los honorarios del maestro-, sin mayor repercusión económica en lo que parecía ser el “hallazgo”: el abono total del ciclo. Ruina.

La fórmula ha medio funcionado, tan sólo, en acontecimientos puntuales como la reaparición, o en abonos muy cortos complementados con otro cartel de figuras y con precios totales muy asequibles.

Ecuaciones que dan como resultado, en el mejor de los casos, un mínimo rendimiento para una inversión muy fuerte y siempre- sin quererlo- esperando algún contratiempo, lógico de estas fechas, y aliviarse con las previsibles sustituciones, como después ha sucedido.
X en la quiniela, poco más que empatar.

Por mucho que desde el punto moral y de promoción del tal empresario, cara a la opinión publicada y, por la manipulación de ésta, a la opinión pública, intenten rentabilizar -en moneda, no de curso legal ni cotizable- la propalación de la idea que no es lo mismo: hay X y XX, incluso XXL, aducen (varía la talla pero el precio de la prenda es el mismo)

El volumen, siempre fue el árbol de la abundancia que no deja ver, escrutar, analizar, el bosque de una ruina en un sector que se mueve por “ferias de vanidades”.
***

lunes, 29 de agosto de 2011

¡Ya los vi en Bilbao! (2011) / Pedro Javier Cáceres

Enrique Ponce con un toro de Alcurrucén

¡Ya los vi en Bilbao! (2011)

Pedro Javier Cáceres
Bilbao, 28 de Agosto de 2011.-
Sin quitar ni un matiz de importancia a cómo “fija” la feria de abril -en Sevilla- el escalafón, cómo “brilla”, o se va a negro, en San Isidro; es Bilbao quien le da “esplendor” o evidencia sus carencias.

Bilbao es la última de las tres grandes evaluaciones del curso con lo que ello significa y en su condensación de una semana tiene su mayor activo respecto de Sevilla y Madrid: la selectividad previa que luego supone la criba.

Un “corte” a pasar para que en teoría sea el toro el que ponga a cada uno en su sitio.
Teoría que transgrede generalmente la crítica, tan adocenada y anclada en tópicos que sirven de coartada al llamado “sistema” para seguir operando al servicio de los intereses creados que conforman el lado más oscuro de este espectáculo: la endogamia.
Así un espectáculo grandioso no tiene ventana al exterior, su realidad no la recibe el público y tiene como consecuencia su insuficiente asistencia.

En Bilbao ha salido el TORO, con mayúsculas.
La imponente presentación y seriedad con las que generalmente han salido todas las corridas, no ha estado reñida con igualdad de encierros y respeto a las hechuras propias del encaste.

En 42 toros, lógico, ha habido de todo en cuanto a comportamiento; pero generalmente bajo las señas de identidad que definen a esta raza: la casta. Más noble o más abrupta, con mayor o menor fuerza, gran entrega o mayor reserva; más fáciles de torear, más complicados para lidiar, con peligros sordo o “pregonao”.

Grandes corridas las de Núñez del Cuvillo y Alcurrucén. Me da igual quien se lleve el “azulejo”, por mí las dos. Importante por su variedad de comportamiento la de El Pilar con, al menos, dos toros de premio; como los que más.

Y las tres, de “Bilbao”; como la imponente de Fuente Ymbro.

Gran toro el primero de Fuente Ymbro, con otros dos encastados y tres de cara o cruz, donde César Jiménez se arrugó y Tejela no apostó. Sí lo hizo Urdiales.

La de Jandilla, muy seria por delante compensó un menor cuajo y remate. “Complicada” (se ha titulado profusamente). ¡Oiga!, “descomplíquela” usted; principalmente Juli, la figura, y Talavante, el proyecto.
Tarde en que, aun cumpliendo con dignidad, no se entendió la precipitación de alternativa para Jiménez Fortes, cuando apenas había salido del anonimato hace unos meses en Madrid y tenía una muy bonita temporada como novillero para consolidarse y hacerse matador de toros con campaña por delante, lo que ahora va a ser muy prolijo.

Bajó, por desigualdad de trapío, hechuras y comportamiento la de Victoriano del Río (debutante), pero dejó la firma con dos toros más que notables.

Y la de Victorino en Victorino. De todo, como en botica, pero no dejó indiferente a nadie. Con el bueno y con el malo, siempre emoción. Otra buena corrida de toros.

La de Miura una caricatura, pero fue en el previo.

Toros todos para dar una medida de responsabilidad torera: para mostrar ambición sin límites entre las grandes figuras actuales y “reventarse” unos a otros; o jugársela en Bilbao, emergentes, meritorios o adocenados, para salir de las zonas calientes o templadas y proyectar ser alternativa de poder a futuro inmediato.

Pocos toreros han sido capaces de superar el corte y los que lo han hecho no han pasado de suficientes.
Como mucho notable en algún parcial, los del doblete, que en la media no supera el aprobado alto: por estar por debajo de sus toros, por faltar rotundidad al trasteo, o por conformarse con cortar la oreja de mantenimiento de crédito a un toro de “cortijo”, ¡vamos! cayéndosele las orejas…las dos.

En los diferentes supuestos apuntados este ha sido el negociado en el que han superado el trámite sellando, sin más, con una oreja cortada en el ciclo, su cartilla de figura a su paso por Bilbao.
Lo que muchos proclamarán como triunfadores: es el caso de Ponce, Manzanares, El Cid, que cortaron su oreja.
Otros se quedaron en puertas por fas o nefas sin cortar trofeo pero con la misma sensación de ambigüedad a la hora de definir su paso por Bilbao.

¿Estuvieron mal?, no. Incluso en algún toro bien o “un puntito por arriba” de bien, pero ¿ y qué?: Perera, Castella, El Juli…Talavante.

Los “especialistas” de Miura, y Victorino en buenos profesionales. Padilla, en las dos, con oficio y solvencia; le arrancó la oreja al de Victorino, a puro huevo. Rafaelillo con arrojo y el debutante Velasco cumplidor con los miuras.
Mérito de Bolívar sin terminar de cuajar el importante sexto de Victorino y una oreja como premio a la estocada de la feria en el tercero, de las pocas cabales.
Urdiales con oficio para resolver en el malo y maduro, clásico y puesto con el que dio alguna opción, las justas, para realizar una de los mejores trasteos de la feria, de premio gordo, malogrado con la espada.
Como la buena tarde con Fuente Ymbro; estimada por el aficionado, sí, pero el público no, en la medida de no pedirle una merecida oreja.

Así las cosas afición y público han disfrutado con David Mora, que actuó dos tardes sin estar anunciado previamente, y que quizá haya sido el más regular en mantener el interés de los tendidos en feria que pudo salir en triunfador con más premio que el de una oreja, de no ser por la espada.

Ha sido, para los lugareños, y para algunos escépticos anclados en la exclusivización del G-10 como único motor del toreo, una brizna de aire fresco en ambiente tan viciado.
El faro que ha guiado la ilusión con la que se acogió, cuando se supo, su presencia la segunda tarde, y la esperanza y ganas de volver a ver conscientes que es un torero en formación como figura y que hay toros, como su último (de Alcurrucén), donde no termine de acoplarse, concediéndole el beneficio de la duda y el premio a su torería y entrega durante toda la feria…Y cabeza.
Sólo con “cabeza” se puede cortar la oreja del otro “Alcurrucén”, lo que le da un plus de mérito, tanto que la oreja la cortó sin sonar la música previamente.

El gran ambiente creado en torno a la figura de David Mora es de aplicación para Daniel Luque: espléndido de capacidad, ambición, garra, responsabilidad y sentido de la ubicación: estaba en Bilbao.

Todo lo comentado obedece a lo convencional de esta feria que estará marcada por la excepcionalidad de la actuación de Morante, sus dos orejas y el gran toro de Núñez del Cuvillo.
Pero su análisis tanto taurino como “psicosocial” nos llevaría a hacer un tratado.
Tanto que la secuencia de los hechos y la acusada personalidad bipolar de Morante no solo produjeron el delirio en el público, la histeria en la “morantosis” y el contagio al palco.
También provocó que parte de la crítica afloraran el “gran pedorro” que más de uno lleva dentro en titulares y crónicas que creían aspirar al “Aleixandre” y se han quedado en Corín Tellado.

Una, dos y tres…conclusiones:

1. Que figuras y no figuras, salvo las excepciones que confirman la regla, acusaron que no ven “un TORO”; algunos desde mayo-junio, otros desde Pamplona.

2. Que el pegapasismo se ha adueñado de la tauromaquia actual de forma obsesiva, obviando el sentido de la lidia.
El toro, si es bravo -o al menos encastado- no es de por sí obediente ni se le ha dado “pizarra” en los corrales para que embista así o “asao”.

Para ello está la lidia, ganarles la voluntad, educarles. Al que no se deja “leña” (toreramente) y al que va rompiendo darle su sitio y su trato.

Se han ido muchos toros sin testar adecuadamente su condición.

Dos ejemplos de lidia:
Morante y el gran toro de Cuvillo.
Queriendo o no, para tirarle primero y que lo devolvieran o para torearlo después cuando el animal puso el “semáforo” en verde. El tercer puyazo —una vez cambiado el tercio y dejando en cuarentena la decisión del presidente- fue fundamental; bien para pararlo o para depurar su octanaje. Y posteriormente, en el mismo sentido, el uso profuso del castigo por abajo (sin tocar tela, importante). Luego pasó lo que pasó, afortunadamente: el suceso de la feria.

Otro, en sentido contrario: Ponce con el transparente toro de Alcurrucén.
La construcción y medida de una faena, cuya dosificación pudo hacer supiera a poco su conjunto por la generosidad de un maestro para ir a favor del toro, incluso a que este brille por encima de su maciza (a la vez que orfebre) labor.

3. A la desgracia de la suerte de varas le está echando el aliento en el cogote la de matar.
No ha habido una sola estocada, salvo la de Bolívar a su primer Victorino, y muy pocas más ¿Padilla? para debatir jurados en pos de premio.
Si cierto es que algunas orejas se han perdido por pinchar, pues ¡coño! que lo maten. Pero tampoco es mentira que otras se han cortado o se han pedido por espadazos eficaces y de ejecución habilidosa…o con “tranquillo cogido”; bien al encuentro o encontronazo (“recibir” es otra cosa), o en escorzo ( lo lógico es que se vaya atrás y quede ladeada), o al ¡allá voy!...
Si hay suerte “La Purísma”, si con barbas “San Antón”.

En esta tauromaquia moderna de hoy “todo vale p’al convento”.

Los Flecos a pie de pagina

Una Semana Grande con irregularidad de asistencia, bajo el denominador común de lo previsible.

No hay billetes el jueves con el cartel estrella: Juli, Ponce, Perera.

Excelentes entradas el sábado y el martes: las tardes de Manzanares y las de Morante, David Mora, Cid y Castella.

Se esperaba más el viernes grande, donde las devoluciones hicieron estragos. Más con la picaresca consustancial a Bilbao donde muchas entradas son atenciones y regalos de familiares y empresas y que el agraciado prefiere “el crudo” al “refinado”.
Así pasó el lunes, pero tampoco se esperaba mucho más.

Hoy, domingo, buena entrada a pesar de ser final de Semana Grande y coincidir su comienzo con el final del partido del Atleti.

Preocupante la del miércoles con Juli, Talavante y la alternativa de Fortes, si no fuera por la atenuante de la adversa climatología que se entiende retrajo a esos 2.000 espectadores de última hora.

Y un apunte final

Si Bilbao rinde culto al toro con escrupulosidad y orgullo,
Cuando pasa una feria como ésta, posiblemente la mejor
de la temporada, en cuanto al toro se refiere ¿cómo es
posible que no haya habido ni una sola vuelta al ruedo
para alguno de los muchos ejemplares que han estado
muy por encima de sus matadores, y a alguno de estos
premiados con trofeo?
Se equivocan aquellos que crean que premiando al toro
se pierde rigor y seriedad.
Todo lo contrario son sus señas de identidad.
****
El Imparcial.es

lunes, 22 de agosto de 2011

La burla como “sistema” / Por Pedro Javier (Cáceres)



La burla como “sistema”

Pedro Javier Cáceres

Madrid, 21 de Agosto de 2011
El taurinismo vive al día. Como tantos ciudadanos, por no decir todos.
Vive al día y con las miras muy cortas. Incluso ese día a día no lo degluten convenientemente, vamos que o no se enteran de lo que está pasando o se enteran demasiado.

El trile entre las figuras, el compadreo, el chalaneo y el vendo, compro, cambio son señas de identidad de lo que se ha dado en llamar “el sistema”.

Lo estamos viendo con la profusión de sustituciones que se están produciendo como consecuencia de lesiones y cogidas que provoca la densidad de espectáculos de estas fechas, a pesar del alivio consentido, abusivo en muchos casos, respecto de la presentación e integridad del toro.

No hay más que echar una ojeada a las componendas empresariales, tretas y martingalas que se están produciendo referente a dichas sustituciones, más de una fraude de ley, pues ni se cumple el reglamento, obsoleto, pero vigente, ni se concilia con la ética respecto del espectador. Si encima es abonado, se le burla.

Cuando de sustituir a una figura se trata, entra el trile de los G-10 y ellos se lo guisan y se lo comen…en el mejor de los casos. Si se le da al empresario manga ancha este hace de su capa un sayo.
Si el herido o lesionado, o constipado, es un segunda serie ya entran en juego, generalmente, intereses mucho más bastardos. Remítanse a las pruebas.

En los últimos días se han producido éxitos, sin eco —cierto- por el aluvión de festejos, que el “sistema” debería tener en cuenta si ellos corresponden a toreros posibles con impecables hojas de servicio.

No quiero dar muchos nombres por no caer en la demagogia y meter a todos en el mismo saco pero entre los veteranos, con juventud, todavía, y ambición para poder reverdecer laureles (si alguna vez los tuvieron) o salir del ostracismo haylos muy capaces, y ahí están sus datos de este ultimo tramo consumado de la temporada para poder refutarlo: Miguel Abellán, Javier Castaño, Antonio Barrera, Salvador Vega.
Entre los jóvenes con cierta proyección Rubén Pinar y Juan del Alamo.
Son tan solo algunos ejemplos basados en hechos recientes, muy recientes.

Al margen de los Fandiño y David Mora, apenas se ha hecho justicia con Urdiales y ha tenido que ser una empresa fuera del sistema: la Junta Administrativa de Bilbao. Lo de hoy de Raúl Velasco ha debido obedecer a alguna licencia concedida a la gerencia como la alternativa de Jiménez Fortes. Por poco que manden en Bilbao, la sombra de “los Chopera” es de ciprés.

El resto, consulten, vean, analicen y opinen.

El “sistema”… Juan Palomo: “Yo me lo guiso y me lo como”.

Un seguro a todo riesgo de protección del taurinismo que colisiona con el obligatorio de la ética y no cubre daños a terceros.
Si bien es cierto que su egoísmo, mal entendido como prudencia, les hace ir a no más de 50 por hora en esta gran autopista que es, o debería ser, la Fiesta.
Lo peor es que se les deje marcar, impunemente, los peajes.
***
El Imparcial.es

lunes, 15 de agosto de 2011

Siempre nos quedará Bilbao / Por Pedro Javier Cáceres


Siempre nos quedará Bilbao

"...¡Alto y claro!. La desvergüenza torera, y de la otra un poco, también, de algunas figuras —o todas, en diferentes grados- no tiene límite..."

Pedro Javier Cáceres


14/08/2011
Visto… y oído
Visto en Gijón. Para que no me lo cuente nadie. Luego ustedes mismos, confíen en mi criterio o no, pero que no nos confunda nadie.
¡Alto y claro!. La desvergüenza torera, y de la otra un poco, también, de algunas figuras —o todas, en diferentes grados- no tiene límite.
La corrida de Daniel Ruiz, del jueves, en El Bibio fue una indecencia: tanto su puesta en escena como la intrahistoria, origen de la causa y efecto en destino de la “golfada” (permítanme la expresión, es para entendernos en “Román paladino”).
Esa intrahistoria, por otro lado conocida cada vez que se anuncia algunas figuras —más si se anuncian dos que “curran” en el mismo equipo- atenúa, en principio, que no exime, la responsabilidad, de la empresa, la autoridad y los facultativos.
Dicha responsabilidad se atenúa por mor del condicionamiento de torear o no, de la tal figura, amenazando con la “espantá” de no acceder a sus caprichos ventajistas de matar una novillada mocha. Además para sortear, liquidar pingües honorarios: sin conocer el aforo que van ser capaces de cubrir, o quizá por ser sabido que no llevan a nadie a las taquillas.
Se anunciaban Uceda Leal, Morante y Cayetano.
Gracias que a Cayetano le sustituyó Daniel Luque que con su arrojo y ambición se echó la tarde a la espalda y sofocó en el tercero lo que apuntaba a motín. Luego todo fue un paseo militar, incluso para Morante, sin estar bien.
Morante hizo el esfuerzo, quiso, pero o no supo o no pudo…del todo. Muchas intermitencias, dudas y tiempos muertos. Si bien para el morantismo, legión que espera desesperando de mentirijillas, le fue suficiente y salió de la plaza entre ovaciones.
Hasta el más lego sabe de qué va esto. Más si es feligrés incondicional de figuras trufadas por el halo del ¡arte!. Por lo cual conocen quién y quiénes son los que imponen tan infames animalejos.
Tal circunstancia, como lo ocurrido en Gijón, no atenúa, ya, la responsabilidad de empresa, autoridad y facultativos sino que les exime.
La carga de la prueba pasa, entonces, a esos “istas” y al público que hace de palmeros llevados por la inercia y la parte de la prensa, local y nacional, bien subyugada por “el arte” o domesticada.
Las cosas claras. A Manolete le enseñaban con caras de pocos amigos las entradas ,como símbolo de su precio, ya en el patio de cuadrillas antes del paseíllo. Eran tiempos de afición y de crítica ¡y eso que había “sobre”!
Les cuento lo visto.
Y, lo oído. Que esto va a más. Que el abuso es generalizado en todas las figuras y ocurre en todas las plazas donde se anuncian sin pudor por la categoría: pasó en Valencia en la corrida “estrella”, por no hablar de algunas tardes en el mismísimo San Isidro, o en este viaje al abismo, incluso en Pamplona, salvando las distancias, naturalmente.
No es el toro de junio, ni el de agosto ni el de septiembre, ni el lógico alivio en según qué cosos. No. Es la instauración de la “becerrada de los mozos” a precio de “prima de riesgo”.
Pero lo dicho, con todo el sector como rehenes de estas figuras, la última palabra la tiene el público y como este,
según que torero, más si es “artista” o “minotauro”, le pegue media docena de “lapas” y un surtido de “morisquetas”, se hunde la plaza en ovaciones, aunque sea al carrito de pintar la raya.
Porque la de Salvador Domecq para José Tomás tampoco fue para tirar cohetes, beneficiada por la porquería del día anterior, y pareció más por la comparativa.
Como parece improbable que aparezca Teseo, uno se consuela contando los días para que llegue Bilbao… y ahí los quiero ver. A los de los grandes triunfos en gaches y talanqueras, en ferias de segunda con el toro, o utrero, de agosto.
¡Siempre nos quedará Bilbao!
Faltan días.
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lunes, 8 de agosto de 2011

El trile. La movida de agosto / Por Pedro Javier Cáceres

David Mora ante un toro de Victorino Martín


El trile. La movida de agosto


"...A esta hora, tan solo la Junta Administrativa de Bilbao ha informado de la sustitución de Leandro, con conocimiento de causa - es apoderado por los gerentes de la plaza- por David Mora. Ello debería de servir de referencia para el resto que, por ahora, no ha movido ficha..."

Pedro Javier Cáceres
Unos las firman y otros las torean, dice el dicho. Es lo que tiene agosto y la primera quincena de septiembre. Sobrevienen las cornadas y lesiones, percances. Sustituciones, la gran movida.
Cayetano no tiene previsto reaparecer hasta después de hacerle la próxima revisión el día 14. Y todo parece indicar que va para largo.
Lo de Leandro es mucho más grave.
Es la gran oportunidad para toreros que se lo están currando y para que los empresarios hagan justicia; también resarcirse de la presión de honorarios no justificados en “tirón taquillero” a que están sometidos por las figuras.Incluso como se está demostrando, no llevan mucha menos gente, los emergentes, que las figuras.
Y lo que si se garantiza es que la devolución de papel no es grande y por lo tanto la inclusión de estos meritorios es rentable, además de un activo artístico por lo que significan de novedad y premio a su trayectoria reciente.
A Cayetano se le está sustituyendo por figuras, caso de Perera en El Puerto, o Castella en Huesca. Figuras del mismo rango como manda el reglamento, cuya obsolencia en casos como este pide urgente revisión.
Perera y Castella están en gran momento y justifican la rectificación del empresario al no incluirlos, de primeras dadas en las ferias; si bien tienen la temporada hecha con alto número de fechas.
No está mal cara al cliente espectador —más que al aficionado-, todo lo contrario, pero es un viaje con alforjas vistas y marcadas.
Daniel Luque dentro de ese espectro es el que más se lo está currando.
Incluso el propio Juan Mora es una muy buena alternativa, aunque ya se sabe la filosofía del torero de no agradarle sustituir. Torero a la antigua. Así debería de ser, salvo en ocasiones extremas donde sustituir sea solucionar problemas de mayor cariz. Solo en Estella se le va a reemplazar por el novel mexicano Juan Pablo Sánchez.
Cayetano tiene en los próximos días compromisos en :
Gijón el 11, San Sebastián el 15, Cantalejo el 17, Málaga el 18 , el 20 en Cuenca y el 21 en Ciudad Real.
Esta sería, de producirse, la sustitución más peligrosa para la empresa por estar sujeto el cartel al abono cautivo de la presencia en la feria de J. Tomás.
Si bien se atenúa por, lo económico del abono, merced a una extraordinaria política de precios, y porque tampoco es el soporte de ese cartel con Juli y Morante, lo que da un margen de maniobrabilidad al empresario.
Son todos, como el mencionado de la capital manchega, carteles muy fuertes. Cayetano es el arrope, la guinda, del pastel de dos figuras consistentes.
El hecho que el torero ande mandando los partes facultativos por goteo hace imposible anunciar las sustituciones que fueren pertinentes.
Algunos empresarios, menos inmovilistas, más independientes del sistema o del “qué dirán” de los notables lugareños, desean lo mejor para el diestro y que se tome el tiempo necesario para que su recuperación sea al cien por cien y no precipitada.
Los dedos se les hacen huéspedes conjugando diferencia de caché -a la baja- con la posible, mínima devolución, en el caso que opten por abrir el campo y en vez de sota caballo y rey se decidan a dar cancha a los que el toro debería poner en su sitio.
No son muchos, para este caso, a sumar a los citados: David Mora, Fandiño y si acaso César Jiménez, y por supuesto no me olvido de Rubén Pinar. Lo que pasaba antiguamente: toreros que han dicho mucho en Madrid y Pamplona, por ejemplo, que para eso son plazas de primera, y que llevan una trayectoria digna de justicia.
Más amplio es el elenco para la sustitución de Leandro.
Hay toreros, ahora mismo que lo pueden hacer perfectamente, por obedecer al mismo estatus económico, y por sonar mucho en las últimas semanas como triunfadores.
Aquí es donde se va a chequear la cintura de muchos empresarios, si son leales a aquello que el toro pone a cada uno en su sitio, o aprovechan el hueco para cumplir con compromisos.
Una baraja, no muy larga, en la que destacan todos los citados anteriormente y ,por supuesto, Saldívar, por muchos motivos, obvios todos.
Las fechas y plaza que pierde Leandro son:
Mañana lunes en Iscar. El 13 en Huesca, el 15 en Guijuelo, el 18 en San Sebastián, el 21 en Barcelona y el 23 en Bilbao, 26 en Almería y 28 en Toro. El 31 quiere reaparecer en Cuéllar.
5 fechas antes de la firmada para Bilbao. Alguna inmediata.
A esta hora, tan solo la Junta Administrativa ha informado de la sustitución de Leandro, con conocimiento de causa - es apoderado por los gerentes de la plaza- por David Mora. Ello debería de servir de referencia para el resto que, por ahora, no ha movido ficha.
Todo lo escrito es como debería ser si el empresario obedeciera a criterios empresariales, taurinos y de independencia, tal que Bilbao.
Pero Bilbao es la excepción.
Y no porque algunos organizadores no quieran, a veces, casi siempre no pueden por ser rehenes de las figuras que quedan en pie en el cartel y sus exigencias de sustituir al herido o lesionado con otro torero del club de amigos, o negociar repartirse el botín con el socorrido mano a mano.
Ya se sabe, cuando en el “trile” falta uno por causa de fuerza mayor, con el cubiletero y el gancho son suficientes, no sea que el “nuevo” lleve la bolita entre uña y carne y desbarate el chiringuito.
¡Al tiempo!

lunes, 1 de agosto de 2011

Se va el caimán, se va el caimán / por Pedro Javier Cáceres


Se va el caimán, se va el caimán

Pedro Javier Cáceres
Madrid, 31 de Julio de 2011
La importancia de las fechas y sus caprichos. ¿Casualidad o causalidad? Algunas se eligen maliciosamente y en el pecado pueden llevar la penitencia.

Si hasta ahora el 20N era el día de la muerte biológica de Franco, y del óbito, por asesinato, de José Antonio Primo de Rivera, ¡quién lo iba a decir, que los propios socialistas lo hayan elegido para la muerte política de Zapatero!

¿Quizá un designio divino, un castigo del cielo a un simple “intonso” (ni laico, ni agnóstico, ni ateo) por dejar España como unos zorros? ¿O venganza doméstica por entregar el partido como un “sudoku”?

El 28 J (de julio) de 2010 es fecha en negro mulato para la tauromaquia: se aprobaba la ILP catalana por la que se prohibían los toros.

“El Pacto del Asador”
El 29 fue el día en que las figuras del toreo se movilizaron en reunión, semiclandestina.

Nació el “Pacto del Asador” para dar un golpe en la mesa y empezar a poner las bases para que “el toreo” pasase a depender del Ministerio de Cultura con todas sus colaterales y consecuencias.

Un año después del día zahíno, aun negro, resalta en azabache; más: las luces de los ternos toreros parecen brillar.
Tenues, antes que refulgentes, pero brillan.

El Pacto del Asador empieza a recoger frutos. Enhorabuena al G-10, o los que sean.
Rubalcaba, ya había hecho un guiño estratégico a tan importante sector, El taurino.
Desbloqueó la ñoñería indolente clásica de las ministras “barbies” —en este caso la de Cultura-, adelantándose a cualquier otro pronunciamiento para aprobar el trasvase de la mayor parte de sus competencias en Interior a la cartera con sede en el antiguo Circo Price.
Sorprendió , así, al zapaterismo “gay” (en materia taurina).

Ahora, el sheriff, ya sin ninguna reserva, ha vuelto a mover ficha, sutil; dejando “atado y bien atado” el asunto: cinco minutos antes de decirle a Zapatero “apaga la luz y cierra por fuera” (cuentan que también le ordenó, sí ordenó, previamente, “tirar de la cadena”).

La noticia solo contiene claves positivas para la Tauromaquia.
Otra cosa es que todos recelemos que las “fuerzas vivas” del toreo aprovechen la oportunidad y optimicen la situación.

La coyuntura es propicia por ser Rubalcaba el candidato socialista; pero más, aún, por el inminente anuncio de elecciones “generalísimas”, por aquello del 20N (como bien lo ha definido, con ingenio, Chapu Apaolaza en esa manifestación incruenta de indignados que es el Twitter).

Y lo es en la medida que la previsión es que gobierne en otoño el PP que tanto se ha llenado la boca de ser “el defensor del pueblo” de la universal Tauromaquia.

También el calendario se alía a consolidar y desarrollar las derivadas de beneficio que se suponen residiendo “los toros” en Cultura: otoño es época de despachos para el sector sin los agobios y presiones del devenir del día a día en los ruedos y sentar las bases de protección institucional, medidas de fomento y equiparaciones fiscales a sectores similares que se prevén dicen, en el papel que plasma el traspaso ministerial.

Será entonces, de cumplirse las pronósticos, cuando el G-10, la Mesa del Toro, o quien corresponda, ataque con artillería pesada -de grueso calibre- argumental (que haberlos haylos).
Y sobre todo acciones transparentes, preñadas de claridad y ayunas de “mamoneos” para que la deserción el 28J de 2010 en el “Pacto del Asador” de Soraya Sáenz de Santamaría y, en su nombre, de Rajoy, de producirse sea denunciada y no “secreto de sumario”.

El maquiavelismo de Rubalcaba no es maniqueísmo, es una certidumbre.

Si se especula que su espíritu malvado, sin escrutar intenciones, ha hecho del 20N una fecha de perverso almacenamiento de efemérides, no está probado que sus “sugerencias” al Consejo de Ministros, en estas fechas, para que “los toros” sean oficialmente cultura, obedezcan a desviar los ecos totalitarios de la reaparición de JT en Valencia: convulsión de la vida pública y social; subida del pan e hinchazón de la “prima de riesgo”.

Tampoco es verosímil que con el decreto, Alfredo, evite, igualmente, que en la progresía apologeta y “draconiana” (¿o se dice “dragoniana?, no se) de la “tomatosis” * siga aflorando “el falangista” (y otras tendencias afines) que llevan dentro.
La verdad de JT -indiscutible pero también inobjetable- “hace prisioneros” : a la suya (de ellos).

No. Aquí lo relevante, para todos, para la izquierda también, y por supuesto para la Tauromaquia, es que:

“Se va el caimán, se va el caimán…”

* “Tomatosis”: movimiento totalitario en torno al ídolo.
(“tomasista” soy yo, y muchos, desde antes de 1.995; “tomistas” mis primos, advenedizos, a los que también les gustan otros)

lunes, 25 de julio de 2011

Valencia: Reapareció José Tomás después de 15 meses / Por Pedro Javier Cáceres

 
"...Cruel, inhumano, morboso -si se quiere- pero es lo que la feligresía espera del torero y se lo agradece apasionadamente desatando la locura y refundando “la tomatosis” más ultra..."
Pasó el día D. 
Después de 15 meses reapareció José Tomás.
 
Por Pedro Javier Cáceres
24 de Julio de 2011.-
JT no defraudó, todo lo contrario. La falta de sitio que afloró en su primero provocando razonables dudas fue compensada en su segundo con una entrega total, desnuda, con ninguna base técnica, que nos retrotrae a los dos primeros años de su anterior reaparición (2007 y 2008) preñando de dramatismo y olor a cloroformo el coso de la calle de Xátiva.

Cruel, inhumano, morboso -si se quiere- pero es lo que la feligresía espera del torero y se lo agradece apasionadamente desatando la locura y refundando “la tomatosis” más ultra.

Pocos se hubieran conformado con el JT de la excelencia, gusto y temple, de la pureza en la lidia y el arte de torear que destiló en 2009, que hizo abdicar de las peregrinaciones a muchos y que intentó en su primer toro, sin conseguirlo, sin más reconocimiento que el cariño propio de las adhesiones inquebrantables cuando al ídolo no le salen las cosas como él pretende y palpa que el “cliente” quiere guerra, y no fría.

Así el comienzo de su labor en el segundo fue de sacrificio personal en aras de no defraudar los presupuestos de espectáculo preconcebido de casi todos los 9.000 feligreses que esperaban con avidez ese guiño de épica.

El toro era un tren, en velocidad, más si se le regalaba “carrerilla”; y se la concedió; se puso entre las vías, como un poste las piernas, como escayola las manos, chufló el tren para que se apartara, le pegara un “toque” con la muleta, o en el último tranco sacar esa mano escayolada; o no hubo tiempo, o no hubo cálculo, o el tren se desenfocó con las “largas” provocadas por las lentejuelas del vestido, o que como el baturro en burro “chufla, chufla, que como no te apartes tu”...la colisión fue brutal, más de uno tenía la entrada pagada.
Tras unos minutos de confusión y comprobar que por fortuna no había cornada y atenuada la conmoción del torero entre barreras, la disposición predominaba sobre la elección de la colocación, terrenos y distancias idóneas para sacar partido artístico a la noble agresividad del animal, pero esa situación provocaba coladas y arreones que ante el aguante estoico del torero intentando acompañarlo con la muleta, a veces con ayuda, otras desnuda, nunca gobernado ni traído toreado, producía esa emoción desenfrenada de pasar de temerse lo peor y respirar de alivio, como un bucle, en apenas segundos -o décimas- quince, o veinte, veces.
Misión cumplida, guerrero a salvo y ejército orgulloso y compensado con creces por tan descarnada entrega con nula estrategia militar para ganar esta batalla. Por poner un parangón, es la diferencia entre Viriato y Rommel o Petain.

Faenas de tal corte se denominaron, toda la vida, tremendistas, pero desde que irrumpió JT el vocablo es tabú.

La rúbrica de la espada quedó despeñada pero de efectos rápidos y la “torcida” quiso la máxima recompensa para el torero y para ellos mismos, para poder contarlo, porque los fans también tienen sus corazoncito y su poco de egoísmo, que no es todo altruismo puro y duro.

El presidente, un observador minucioso del reglamento, acosado durante años por prensa local y nacional más los notables locales instándole a que está ahí para preservar la categoría de la plaza, y en función de su única responsabilidad para conceder la segunda oreja, no lo hizo y la bronca fue de esas de derbi futbolero, con todo el coso de equipo local insultando al árbitro por no conceder un gol que el estimó fuera de juego previo y que con la espada el balón no entró.
Ya se ganaba el partido pero en toros dos goles son laureada de PG y condecoración de “foto”.

El debate se abrió en Madrid y hay una propuesta para el nuevo reglamento valenciano sobre el endurecimiento de corte de número de orejas que den visa para abrir la PG, pero me da que los hechos de ayer, no sólo no van a propiciar una discusión sino mociones a favor para casos excepcionales, por ejemplo: por cojones, cuando quiera la masa poder salir en hombros por dicha puerta con una oreja o con saludos desde el tercio, o con una ovación, según y cómo sea la temperatura ambiente.

El joven Saldívar se había adelantado a JT en el tercero con un patrón de labor similar a las clásicas épicas del maestro de Galapagar.
Tuvo además dos buenos toros, sobremanera el gran sexto.
Pero la responsabilidad de la tarde le hizo, atenazado, cambiar ideas para ejecutar el arte de torear por pasión, frescura, disposición y todos los ingredientes del ¡ay! ¡uy! dio sus frutos en el primero y más en el sexto cuando la versión original había provocado en el toro anterior un tumulto de grandes dimensiones.
Saldívar siguió la vereda, el toro se fue sin más honor que algunas palmas, pero el objetivo estaba cumplido, otra oreja y en la tarde de JT la PG fue suya.

Víctor Puerto no fue a la guerra. Pero su técnica fue taimada y tampoco su lote era la “alegría de la huerta”. Correcta, por discreta, actuación de a quien le tocó ir por delante de JT en sustitución de Juan Mora, a quien tardes así, unos pocos sí le echamos de menos. ¡Lástima!

La víspera
Ante tanta embriaguez de “tomatosis” unos pocos cabales, con sensatez, mascullaban por lo bajo, no fueran a ser objeto de estigmatización o algo más, que todo el dispositivo logístico y aparato propagandista desde que se anunció la reaparición del “monstruo” volcados en exclusiva hacia su figura como único soporte de la feria, era una falta de respeto, más que ninguneo, desprecio, a las tres grandes figuras que voluntariamente se habían prestado -por un plus de honorarios y derecho al mangoneo de corrales- a hacer de teloneros.
Muchos de esos pocos esperábamos una reacción delante del toro esa tarde de víspera que entraban en turno, y lo que la mayoría guardó para la tarde del sábado (hora en el estilista para pelo, manicura, pedicura, axilas e ingles, hacer venir de Madrid al sastre de cabecera para la última prueba del terno de efemérides) otros, ilusos, lo adelantamos 24 horas en la creencia que “el toro pondría a cada uno en su sitio”.
¡Joder! Que si los puso, porque no hubo toros.
Un simulacro de corrida de Garcigrande fue la opción de gran comodidad que decidieron Ponce, El Juli y Manzanares poniendo en cuarentena la grandeza y el orgullo torero que siempre definió a una figura, más cuando les están pisoteando, sibilinamente - cierto-, esa condición reduciendo la tauromaquia al monopolio de un solo espada, por grande que éste sea.
No hubo toros, dicho está.
No se esmeraron que los hubiera, pero tampoco las figuras dieron la talla como tal con los animalejos. Como si sufrieran el síndrome del día de antes.
Ponce no se inventó, como era habitual en él, más en Valencia, un primero cruzado con burra. Sí estuvo bien en su segundo tras una larguísima faena pero se arrugó con la espada.

El Juli se entregó con un animal complicado, pero ni el torillo decía nada a los tendidos ni estos quisieron, injustamente enterarse. En el quinto, malo y peligroso, con un “imbécil” vociferando en el tendido, El Juli, extrañamente, se afligió, o mejor dicho empanó sus ideas. Y Manzanares, más sagaz, con un poco de empaque -para lo que no hace falta esconder la pierna de salida de forma tan contumaz como viciosa- y un tanto de recurso y efectismo a la hora de matar en la suerte del encuentro, consiguió cortar una oreja a cada uno, independientemente que tanto ensayar el supuesto “recibir” se le ladeara el punto de mira y las espadas entraran por la variante.
Alguien, conociendo el paño, pensará que el último cepillado de la alfombra roja sobre la que asegurar el triunfo de José Tomás en su reaparición era reventar la corrida de las figuras, artesanía en la que hay verdaderos expertos pero no hizo falta.
La corrida la habían reventado ellos, las figuras del cartel, desde que se anunciaron de tal guisa, con premeditación y, si no alevosía, sí asumiendo su condición acomodaticia propia de segundones; digamos,en época de ciclismo, los ’Poulidor’ de turno en la era Anquetil o en fase doméstica los ’Perez Francés’ de la época de Bahamontes.
Y como titula un diario, José Tomás reventó el toreo.

José Tomás es lo que es por sí mismo, un extraordinario torero.
Pero sus colegas se lo ponen más fácil que los lacayos a Fernando VII las bolas o, los medradores de la época, las truchas y los salmones a Franco.
En clave política y en Valencia: si a Camps le han arruinado su carrera tres birrias de trajes; tres de las figuras emblemáticas de la tauromaquia, y dos de ellas, de época e históricas, han despilfarrado -después de tirar del carro muchos años con temporadas de La Magdalena a El Pilar, matar de casi todo, en todas las plazas y con todos los compañeros; protagonizar gestos y gestas, heroicidades, sufrir cornadas...- una ocasión mollar ( en el lugar y fecha indicada) de callar bocas, ridiculizar el exclusivismo y su propaganda, para, ante la convulsión y confusión de la reaparición de José Tomás en plazas y carteles de perfil bajo y en temporada menguada, asir el cetro del toreo sin discusión ni debates estériles, voluntaristas, o club de fans de neoaficionados o advenedizos.
Todo por una “detritus” de corrida de toros. Escogida por ellos, si es que había alguna duda.
Es posible que lo sienta yo más, y algunos como yo, que ellos mismos.
¡Se torero y juégate la vida! Para esto.
En clave italiana: ¡Piove, porco governo! ¡grande miseria!

PD.-

Acaparado todo por la reaparición, parece que ni existió feria, ni toreros que la alimentaran por mucho que Alberto Aguilar estuviera soberbio, lo mejor del serial virtual, que José Calvo diera una gran dimensión de torero de calidad, que el hierro de La Quinta marcara el señuelo de lo que es un toro.

Efímero fue el cariño -más que reconocimiento efusivo- por Vicente Barrera, icono de la valencianía oficialista, de muy digna y densa carrera, al que facilitaron la foto íntima de recuerdo de su última tarde saliendo en hombros de un par, o tres, capitalistas, con los tendidos en diáspora.
Como desapercibida pasó la oreja de un compuesto El Cid en tan solo uno de sus toros -tampoco fue de las de enmarcar, dicha oreja-, e inédito quedó el joven Luque que, dicho sea de paso, tampoco hizo mucho por significarse. Todo con un corrida de Juan Pedro bondadosa, un punto feble, muy para estar desahogados los toreros, pero al límite de todo lo que deber ser o parecerse una corrida de toros; más en un feria preconcebidamente fantasma. 
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lunes, 18 de julio de 2011

“La Feria del Toro” ¿Qué toro? / Por Por Pedro Javier Cáceres


“La Feria del Toro” ¿Qué toro?
Por Pedro Javier Cáceres

La feria de Pamplona tiene un nombre : “El Juli”, sin discusión.

Un suceso; David Mora.

Dos consolidaciones, César Jiménez e Iván Fandiño; un torero en progreso Rubén Pinar.

Una de la figuras que al menos cortó su oreja fue Perera y un torero adoptado por Pamplona, Joselillo.

En el aspecto ganadero, el premio “Feria del Toro “ a la mejor corrida lo ha conseguido Fuente Ymbro.

Si bien fue una corrida buena para los toreros y que dejó estar, no es lo que se espera de los jandillas de Gallardo: buena, en noble, pero por debajo de sí misma en casta. Impecable eso sí de presentación.

Y excelentemente tratada por César Jiménez e Iván Fandiño, donde las espadas jugaron tanto a favor, como el caso de Fandiño para cortar la oreja a su primero, como en contra, el mismo Fandiño perdió la Puerta Grande en su segundo como Jiménez en su primero, enmendando la labor en la suerte suprema en el quinto.

Bonita tarde, quizá la más completa de la feria con Jiménez y Fandiño refutando momento dulce.

La prueba del algodón de la bondad monjil, no acostumbrada, de los Fuente Ymbro es que Ferrera, aseado, al no poner la vibración a que nos tiene acostumbrados y no tener codicia encastada su lote, se dejaron ir: el toreo los toros y los toros al torero.

Luego, Dolores Aguirre: desperdiciada. Un punto mansita, que fue, puesto en valor positivo, la nobleza que permitía a la terna estar mejor y sacarle partido ante el temperamento innato: solo lo hizo Joselillo a favor de público. Ni Salvador Cortés ni Alberto Aguilar aprovecharon su oportunidad.

Como ocurrió con Torrestrella, otro buen encierro y ocasión de oro, perdida, para Esaú Fernández y Saldívar, pese a la disposición de éste. Fue Rubén Pinar quien si evidenció que progresa adecuadamente.

Decepcionó el torismo.

Cebada Gago tuvo la surte de que se la matara un David Mora -espléndido-, quedando inéditos Marco y Morenito de Aranda; como con la de Miura, la peor, Padilla, Rafelillo y Serafín solo pudieran acreditar su valor reconocido.

Y fracasaron las ganaderías de postín reservadas para las figuras.

La de Victoriano del Río, en su codicia, ya viciada, de vender el A y el B.

La de Núñez del Cuvillo un saldo de mansos.

La de El Pilar, en su resultado final, aunque podría redimirla, solo en parte, el beneficio de la duda de su desgracia en varas, maltratada, sobremanera el toro premiado —de El Cid-.

Cierto que el triunfador es El Juli con cinco orejas y que está intratable; 5 orejas son muchas orejas, teniendo en cuenta su peculiar forma de matar y la colocación de algunos de los espadazos, pero la primera tarde, aún “picando billete” se fue triunfal con una mansadita de Victoriano del Río en la que anduvo fácil y sobrado en la consecución del objetivo del suma y sigue.

Tarde en que Perera cortó su oreja, manteniendo su estatus, con el sudor justo, y el “ahe” de Curro Díaz no vendió como en el sur.

Sí echó el resto El Juli, con la de Cuvillo, y marcó diferencias, hoy es la gran figura del escalafón, a unos les gustará más y a otros menos, pero los hechos son contundentes.

Tarde frustrada por la cogida de un Juan Mora, preñado de detalles y torería ante un lote poco asequible al toreo bueno, y un Castella estrellado en su voluntad ante enemigos absteniéndose de cualquier pelea.

Sosa y simplona quedó, después de pasar por los caballos, la de El Pilar.

El Fandi cumplió con creces para lo que tuvo delante y la voluntad de Luque no es suficiente cuando se tiene su edad y su estatus de alternar todas las tardes con las figuras. Ha pasado por todas las grandes ferias sin conseguir un éxito rotundo, más bien pasando de puntillas, y no es que la de El Pilar en Pamplona le diera esa opción, pero, en su situación, debió decir algo más, también a su picador.

Como El Cid, que resultó cogido y tuvo el gesto de no abandonar la dirección de lidia, pasar luego a la enfermaría para salir… y ver como su picador se cebaba. Pasó así, El Cid, desapercibido por Pamplona.

Jurados que fallan (de errar)

No soy partidario de dejar los premios desiertos. Más cuando corresponden a ferias importantes de la temporada y estos son los oficiales que pasan a hacer historia de la feria. Todo sin entrar en detalles de la cualificación o no de los jurados, que como saben, digo siempre, su obligación es la de fallar y ellos se lo toman muy a pecho, fallan; ¡y de que manera!. Solo hace falta repasar la relación de integrantes de muchos jurados de feria para testificar que el objetivo de fallar se cumple escrupulosamente en la acepción de errar.

No conozco las bases ni los criterios por los que se rige el jurado de San Fermín para otorgar sus premios, pero si la feria se denomina “Del Toro”, y el premio “Feria del Toro” es a la corrida más completa, se entiende que “en todo”, cierto es que no hubo ninguna, ni siquiera se le aproximó. Por fas o nefas. O sea, desierto.

Si me apuran la de Dolores Aguirre fue la menos incompleta, la más regular en dar espectáculo y propiciar triunfos, pero su tendencia a querer tablas supongo la ha inhabilitado.

La de Fuente Ymbro, premiada, también tuvo sus carencias de casta y empuje. Pero la inercia de premios consecutivos anteriores y la simpatía derrochadora y hábil del ganadero para con los “notables” del jurado puede ser fuera lo que decantara la moneda.

Hubo otra corrida de buen tono, Torrestrella, pero con la mala suerte de ser la primera en lidiarse y que la terna fuera poco pollo para tanto arroz.

El que la Feria haya sido tan mediocre y plana no solo lo avala el raquítico éxito artístico, con tan solo El Juli en hombros, sus dos tardes, también que en 48 toros no haya habido ni uno solo bravo, con caballo o sin caballo, en la muleta. Vamos, ni uno.

En este caso, para el premio Carriquiri el jurado, antes que dejarlo desierto, ha optado por la fórmula Salomón. Quizá el más parecido a un toro bueno, en equilibrio, haya sido el premiado Langosta de Dolores Aguirre. Y es coherente el fallo puesto que propició una oreja a Joselillo y posiblemente fuera de dos.

Lo que ya no entra en la lógica es en premiar al proyecto de gran toro 5º del Pilar, que en realidad se había sorteado 4º. Y no entra en la lógica porque si es cierto que su pelea en varas fue un indicio para premio, la masacre que se le produjo, no dejó desarrollar en la muleta si tal condición de bravo en el caballo se correspondía también con su ímpetu y embestida en la franela. Quedó por ver, pero se entiende que entre los miembros del jurado había más de un oftalmólogo, o algún pitoniso, o son todos visionarios.

Visto así, con estos datos y análisis, yo hubiera dejado desierto los premios asumiendo los errores derivados la organización de la feria, o en su caso hubieran tirado por la calle de en medio y tanto el uno como el otro los otorgaran a Dolores Aguirre porque en coherencia ha lidiado el toro más equilibrado de uno de los tres encierros menos incompletos.

Sí me satisface que, como viene siendo habitual en todos los jurados de todas las ferias —más en Pamplona, encoñados con Cebada Gago- no se hayan estimado los dos toros que mató David Mora y dejaron en fracaso la corrida lo que debió ser de calificativos más duros.
En esta ocasión se han respetado las manos que sacaron y potenciaron el escaso fondo de los animales.

Bienvenido sea acostumbrados como estamos a que cada vez que un animal de hierro “torista” medio se mueve hacer del torero el chivo expiatorio, demonizarlo y castigarlo con la pena de premio al toro.

Le pasó a David Mora en 2010 con el toro de Cuadri. A punto ha estado de pasarle este año con el 3º de Palha, si no es porque Palha hace un par de años tiene mosqueada a la parroquia venteña, y con el 6º , una máquina loca de arrollar, de Aurelio Hernando, hierro no cotizable.

Conviene recordarlo ahora que todo el mundo ha descubierto a David Mora

Pero así son las cosas, donde las bases prevén decir 2 (dos premios), y no hay más que 0, se inventan 3.

¿A quien quieren engañar, además de a ellos mismos?

Me refiero a los jurados “ad hoc”, a la Casa de Misericordia” y a los propios ganaderos premiados, que se han dado coba creyendo y propalando a los cuatro vientos que han lidiado ,casi, la corrida de su vida.

Si es que es “la “Feria del Toro” ha sido un fracaso:
del “torismo”, de “lo comercial para las figuras” y de los mediopensionistas, señoritas de servicio y militares sin graduación.
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lunes, 11 de julio de 2011

El bueno, el feo, el malo y la “cosa nostra” catalana / Por Pedro Javier Cáceres


El bueno, el feo, el malo y la “cosa nostra” catalana

Pedro Javier Cáceres

10/07/2011
En la Barcelona taurina, y la que no lo es también, el tiempo y las obscenidades políticas juegan en contra toda vez que el penúltimo cartucho para que los toros no sean prohibidos el próximo 1 de enero ha sido gastado; de forma absurda y sin venir a cuento.

Fue el miércoles a raíz de dos mociones presentadas por PP (moratoria de la prohibición) y Ciudadanos (revocar la prohibición). La derrota ha sido apabullante, 112 por 20, si bien espero que no sea en balde y el taurinismo en Barcelona, y por simpatía, en el resto de España sepa pasar factura a todos los políticos. A todos. Los unos por lo suyo y los otros por “brindis al sol” innecesario que hace aun más humillante este tiempo de espera en el “corredor de la muerte”.

La caricatura de debate del pasado miércoles en el Parlament sobre la moratoria o la revocación de la suspensión de los toros en Cataluña provocado por un voluntarista Ciutadans (el bueno) y un camaleónico y dubitativo, en acciones de presión futura, PP (el feo), tuvo en el PSC el malo (malísimo).

Incluso para él y su definición como partido o como franquicia socialista -¿constitucionalista o nacionalista?- sin escarmentar del 22-M, en un viaje al vacío, más que “sostenella y no enmendalla”, puesto que votó en bloque y en contra.

La película protagonizada por los Rivera, Rafa Luna (como el pato Deysi de la ventrílocua Sánchez Camacho) y un socialista, daba igual quien, haciendo de mamporrero, como en su momento David Pérez, encarnando, en versión cutre, los papeles de Eastwood, Van Cleef, Wallach, propiciaron, antes que una luz al final del túnel, una nueva humillación.

Si los reputados cineastas “hollywoodienses” propiciaron éxito sin precedentes para, ya consagrados, Sergio Leone, Ennio Morricone y Tonino Delli Colli, el enredar, sin consolidar pactos previos dentro de un contexto para que la charca a la que se han tirado tuviera al menos algo de agua, con tales mociones, no sólo han supuesto un brindis al sol estéril si no envalentonar al “nacionalismo” (con Z) militante que altivo y prepotente no estima haya derecho a las indemnizaciones que la propia ley, emanada de la ILP, contempla, ni que estas vayan a ser millonarias.
Toda vez que el miércoles tuvieron la oportunidad, y mientras no se lo desmienta la contabilidad “A” desgraciadamente abundan en parte de la verdad, de argumentar, para tal efecto, como si de “damas de la caridad” se tratara, que ante la falta de asistencia de público, degenerativa en grado de metástasis —según ellos y la opinión publicada- la prohibición lo que va a suponer a la propiedad y la explotación del negocio es que estos no aumenten aún más su ruina liberándoles de ella.

Como además la prohibición no conlleva el cierre de local, ni su expropiación, ni la retirada de la licencia de otras actividades, en un ejercicio de filibusterismo han dejado claro su voluntad de no indemnizar y es de suponer que los tribunales habrán de resolver.

Largo me lo fiais… incluso si la, a muy largo plazo, sentencia fuera favorable a tal resarcimiento, también si de tal forma se pronunciara, agotados todos los recursos —sufragados con dinero público-, la máxima instancia competente, acostumbrados como están a pasarse sentencias y leyes de rango estatal por el “arco del triunfo” en base al chantaje permanente a los gobiernos centrales , en minoría, por su necesario concurso para apuntalarles, más si como es el hecho puntual el actual está “en funciones” o en el “exilio voluntario” ante la “amenaza” de la llegada de la derecha.

Porque, y será una casualidad, en esta película, los Artur Más, Puigcercós, Herrera, Laporta (y los “laportines”) son los laureados Leone, Morricone y Tonino.
Solo sea porque tales nombres, sólo pronunciarlos desprenden tufo camorrista y siciliano en versión Tinell, Casinos, Liceu o Perpignan.
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lunes, 4 de julio de 2011

Ferias de junio. Los toros en el siglo XXI... a.de C. / Por Pedro Javier Cáceres.



"...¿La crisis? Pues miren, la crisis..."
 
Ferias de junio. 
Los toros en el siglo XXI... a.de C.
 
 Por Pedro Javier Cáceres
 Madrid, 3 de Julio de 2011
El mejor promedio de las ferias de junio lo arroja Alicante con un 75,8 por 100 de ocupación y León con un 71,6. Se puede decir que ¾ de media en ambos cosos.

Algeciras ha hecho casi un 2/3 de media, el 64 por 100 de ocupación.

El que se la ha pegado ha sido el pitagorín Cañas en su reentré en Granada, poco más de media plaza de media, el 57 por 100. Ahora a ver quien cobra y si no vuelven en Granda a las andadas de su ex socio Caldas. Tal para cual.
¿Y Cutiño? Badajoz hizo una feria a la baja y así ha ido : 52 por 100 de media de aforo.

¿Está bien? ¿Está mal? ¿Qué pasa?

En cualquier caso
¿por qué no va la gente a los toros? Se dice…

Yo creo que no son resultados catastróficos, con la que está cayendo, ¡pero!… Otra cosa es que sean deficitarios, por varias causas.
Yo creo que van más de lo que el espectáculo merece, pero en fín…demos por bueno que no va la gente.

¿La crisis?
Pues miren, la crisis.
Los precios son muy altos, sobre una media en una horquilla de 40 a 60 euros un tendido de sombra.

¿Remedio? Reducción de costos para posibilitar el abaratamiento de las entradas.
¿Quién le pone el cascabel al gato?

El canon de explotación es consecuencia de la guerra sucia empresarial por conseguir plazas y las administraciones viciadas y viendo pasar cadáveres empresariales por delante sin inmutarse ni la administración ni el sector.

Nadie eche culpa a los ganaderos, muchos lidiando por debajo del precio de mercado y algunos haciendo “dumping”: vendiendo por debajo del costo de producción.

¿Los toreros? Puede ser. Hay la sensación que cobran menos de lo que vale jugarse la vida y la expresión de su arte pero mucho más de lo que generan. Difícil de conciliar ambos conceptos.

El IVA reducido y los gastos administrativos de organización podrían paliar algo, pero además de ser el chocolate del loro, otra reflexión:

¿Quién nos avalaría que todas esas hipotéticas mermas de costos repercutiría en el precio de las entradas?

¿Quién nos asegura que no irían a engordar la caja para mayor lucro del empresario o en su caso menor ruina?

¿Quién nos jura que conocedores de ello los toreros, las figuras, no incrementarían su, ya suculento, caché?

Pero miren: este espectáculo es caro y generalmente mediocre, si se quiere aburrido. No pasa nada, o sí. Pero por encima de todo es tremendamente obsoleto en la atención al cliente, insoportablemente incómodo en las mayoría de los cosos y nocivo para la salud.

Porque además de la crisis, precios y colaterales ¿ alguien se ha parado, por un momento, a pensar como en esta semana, sin ir más lejos, va a ir la gente a los toros, a las siete de la tarde con cerca de 40 grados a la sombra? Lo del sol es de suicidio.
Pero no se invierte, en nada. Y no se reconvierten modos, sistemas, estructuras y confortabilidad.

Tendidos duros, angostos y a veces sucios. Inhóspitos.
Con infraestructuras desagradables para llegar al recinto y ¿cómo hacerlo?, sin aparcamientos, escaso servicio público y atasco va, a la ida, y viene, a la salida.
¿Y para acudir o abandonar la localidad por una emergencia o simplemente a la entrada y la salida? ¿cuánto tiempo cuesta entrar al tendido en muchas plazas?

Posiblemente los cinco empresarios de estas ferias se quejen amargamente de su ruina, pero nadie abandonará; irán por más plazas y el año que viene repetirán diseño de feria en metraje y carteles: sota, caballo, rey.

Lo he dicho muchas veces esta es la fiesta del tópico que a veces se hace cruda realidad : “cartel en la esquina, olla en la cocina”, el lema del empresario taurino.

¡Ah! Y sol y moscas.

Si al menos el sol fuera más piadoso y las moscas, cientos de miles cada tarde, alguna pasara por taquilla…pues bueno.

La fiesta, los toros. Siglo XXI…pero antes de Cristo.
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lunes, 27 de junio de 2011

Ferias de junio, tardes de medio toro y meriendas enteras / Por Pedro Javier Cáceres

La merienda en Granada

Ferias de junio,
tardes de medio toro y meriendas enteras.

Pedro Javier Cáceres

 Madrid, 26 de Junio de 2011.-
Pasado Madrid, junio, hasta llegar Pamplona, es un mes de alivio para los toreros. Son ferias de lo que se llama el “medio toro”, del que salen muchos bovinos descargados de peso y por lo tanto con movilidad para pegar pases, y darse un festín de orejas. Embestir, torear y abrir PG con peso es otra cosa.

Es jamón de york, pechuguita de pavo, en definitiva dieta blanda para matadores y cuadrillas, que unos en punto muerto, otros al ralentí y alguno acelerando, si hay recta de horizonte infinito y doble carril, para fijar o adelantar posiciones que dejó la parrilla de salida venteña.

Muchas orejas, festines de Puerta Grande, algunas como las de Granada de foto completa varias tardes, al relance de un público festivo, habitual siempre, con un plus de euforia por el ascenso del equipo de futbol a primera división.

GRANADALa Monumental, la llaman, de Frascuelo, lindante con el antiguo estadio de Los Cármenes ha sido escenario permanente durante toda la semana de la prolongación de los fastos de La Fuente de las Batallas, 35 años después de penar por la 2ºB y la 2º A.

Sin embargo, la plaza con capacidad para 11.500 espectadores no se llenó ningún día. Tan sólo el jueves de Corpus lo rozó.

Tarde en que a falta de toros el público puso ilusión y pañuelos para posibilitar, sí o sí, la segunda PG de foto de colección con la terna en hombros. Luego llegarían , por lo civil o por lo criminal, a partir de la merienda y el vinillo de alivio de la sofoquina las dos orejas de Morante y Fandi y otra para Manzanares.
Misión cumplida.

Con este ambiente tan sólo los triunfos rotundos distinguen el paso de unos toreros a otros. Lo que hace de El Juli no solo el triunfador si no el impulsor del festín orejero.

Ocurrió la víspera, preludio de lo narrado, con Ponce y Fandi primera de las fotos anheladas ¿por quien? Pues supongo que por todos…o casi todos. Tarde de ¾ de aforo (Ponce, Juli, Fandi), sobre 8.500, 9.000 a lo mucho gentes.

Tras la euforia la resaca. El viernes no llegó a 4.000 personas, la peor entrada. Se divirtieron, y aunque no completa, más foto : Cayetano cortaba 4 orejas. De lo improbable, pero siempre posible en Granada, al milagro se encargó Aparicio de dejarlo claro, y no pudo ser, Granada es mucho pero no Lourdes, enjugando los pitos del primero con la oreja del toro post merienda. Y El Cordobés, con sus cosas, se apañó, al tran tran, una y una orejas, para no salir a pie.

Ayer más de media, sobre 6.000 gentes que se divirtieron con la corrida de Buenavista y la rotundidad de Castella para conseguir tres orejas, la sutilidad de El Cid, las dos del cuarto y un Talavante “guadianesco” que cortó una.

Y hoy domingo el ilustrado empresario había dispuesto como novedad una corrida de Victorino y esto es lo que pasó….Cuarto plaza”.

Pues enhorabuena a Granada por el ascenso de los chicos de Fabri y a los aficionados a los toros, paciencia. Que no hay mal que cien años dure, ni empresario, por amplio —más que largo- que sea, que los resista, paciencia, paciencia.

ALICANTEMás rigor, tras la salida en hombros de El Cordobés en la jornada de inicio, parece que ha habido en Alicante.

Que al Cordobés le haya superado El Fandi, en momento espléndido como dejó ver en Madrid, y que con tres orejas sea el triunfador de la feria es un dato de escrutar en positivo tanto en lo taurino como en rematar un cartel con tirón. Fue la única tarde que se llenó el coso, sobre los 14/15.000 espectadores.

Gran faena la protagonizada por el torero local, Palazón, que cortó dos orejas a un gran toro de Juan Pedro Domecq, de una buena corrida. Con Morante y Manzanares la plaza registró ¾ de aforo.

Con Aparicio y Cayetano se repite la historia de Graná. Media plaza y ná de ná. Perera sí dio el do de pecho y espalda, que casi se la rompe en una espeluznante voltereta; cortó una oreja a cada toro.

El día grande buena entrada (2/3) pero era San Juan. Quizá la neófita empresa creyó que era suficiente anunciar al “evangelista” sin la ayuda de toreros paisanos.

Sin embargo cartel compensado en costes. A lo mejor más rentable que el día del lleno. Los “serolos” tienen de todo menos de tontos. A veces muy listos, y la fiesta patronal debe ser tarde de corrida de reventón.

Bien Castella, dos orejas el tercero, el dato es importante, por aquello de la merienda, que en Alicante también la hacen, pero sin ascensos futbolero, todo lo contrario, no por lo del Elche, que quizá fuera un alegrón, si no por lo del Hércules.

El Cid dosificó esfuerzos y repartió su derecho de PG en sus dos toros. Rivera, cortó la suya; fue en el primero, el que abrió plaza, tiene mayor mérito. En estas ferias debería contar doble.

ALGECIRAS
Algeciras partió en dos fines de semana su feria Real. Todavía no se han apagado los ecos de la gran actuación de su hijo adoptivo Salvador Vega que se vislumbra será proclamado triunfador de la Feria.

En este “finde” Ponce, Fandi y Perera no lograron pasar del medio aforo, no llegó a 6.000 espectadores, en un festejo en el que Perera fue triunfador con las dos orejas del tercero. Una cortó Fandi, que puntúa todas las tardes.

Hoy el cartel del “veranito”….Morante, Juli y Manzanares se justificó con ¾ de aforo, 8.000 espectadores.

OTRAS DE QUIERO Y NO PUEDO
De fin de semana, al modelo francés, pero sin funciones matinales, se han desarrollado las ferias de Badajoz y León.

BADAJOZEn la capital extremeña hubo corrida de toreros locales como aperitivo, el jueves. Orejas a pares para Solís, con cornada incluida y Lancho.
Llenaron media plaza, no está mal, visto la gente que llevan las figuras.
Tal que el día de San Juan, poco más de medio coso cubierto, 7.000 gentes, con dos pacenses de pro como Perera y Talavante, este, además, gran suceso de San Isidro. Ambos en hombros, con los mínimos, pero sin alguna faena de “pelotazo”. Enrique Ponce no les robó protagonismo y dejó su firma con la oreja del que abrió plaza.

Ayer, sábado, la mejor entrada, 2/3, lograron el cartel de moda: Morante, Juli y Manzanares. Solo el madrileño arrancó un trofeo por oponente.
Y hoy domingo, rejones. Los “tres mosqueteros de 2011”

LEON
En León (especializado en concentrar figuras de alto copete, tanto que “robaron” el pedigrí de la “fartá” a los valencianos -corrida de ocho toros, en otros tiempos clásica en la feria de julio-) San Juan, y el cartel de moda, Morante, Juli, Manzanares, no fue suficiente para reventar la taquilla. Faltaron 2.000 personas, o más, para poner “el cartel” sobre un aforo de 10.000.

Tampoco es que hicieran mucho, la terna, por motivar al personal a acudir a la tal “fartá” del domingo
Si bien ayer, a caballo, Hermoso tiró del cartel, entre el veterano Fermín y el bisoño Manzanares… Tiró del cartel y se llevó todo: un rabo y tres orejas entre otras cosas.

Vamos con la “fartá”, estos son los datos, desnudos, sin ropajes: Ponce, Fandi, Perera y Cayetano, ¾ de aforo. Tarde de euforia con indulto del 4º (Cayetano) y PG para Ponce y Perera.

EL BALANCE
Con estos datos el balance escueto nos instala en la certidumbre que
Perera, vuelve por sus fueros, 4 de 4 puertas grandes. 2 con faenas de una oreja cada trasteo en Alicante y Badajoz. En Algeciras desorejó un toro y hoy en León tres orejas.

Castella dos PG de tres presencias. ¡Bueno! y dos trasteos de dos orejas en un toro: el de Alicante, uno, y es que cuando se pone, se pone. Y ya puestos, tres orejas en Granada. Oreja en Burgos, hoy domingo.

Como El Cid , también hoy en Burgos, dos ovaciones, y en la semana una y una en Alicante y dos del cuarto en Granada. Del cuarto, ¡eh! .

El Juli va a por todas, cuatro orejas en Granada, una a cada enemigo en Badajoz pero debe mejorar la espada que le privó de triunfo en León

El Fandi atraviesa un buen momento. Tres orejas en Alicante le pueden proclaman triunfador, cuatro en 2 tardes en Granada con una faena de dos orejas, le hace mantener el papel entre sus paisanos, y otro trofeo consiguió en Algeciras; ninguna tarde se fue de vacío. Falló la suerte en León.

Los triunfadores de Madrid, Manzanares, incluso en Alicante y Talavante, han aflojado la marcha dentro de su buen tono.

Manzanares ha sido el único matador que ha actuado todas las tardes de esta semana, 6, de martes a domingo. Salda poco en su tierra: una oreja en 2 tardes. Una en cada toro en Granada. Dos del sexto cortó en León. Se fue con ovación y silencio de Badajoz. Cerraba ciclo esta tarde en Algeciras cortando su oreja..

Talavante comenzó su periplo el día del Corpus en Toledo: ovación y palmas. Luego en Badajoz, oreja en cada enemigo y una oreja en Granada y , al menos, otra en Algeciras.
El cuarto toro en Granada, toro talismán y generalmente “abreorejas”

Morante. Granada, su público cariñoso forzó las dos orejas de “ese” toro cuarto (¿qué tendrá el cuarto toro en Graná, y el quinto y el sexto?) he hizo posible, lo que no se pudo en Alicante ni Badajoz.
¡Todo es posible en Granada! —reza el dicho-. Sí corto un apéndice en León. Cerró semana en Algeciras con pitos y bronca.

Ponce. ¡Granada tuvo que ser…!, las dos orejas del cuarto, toro post merienda, y poco más; la oreja de Badajoz y ovaciones en Algeciras y Alicante.
¡Y eso que está descansado de Madrid y casi de Sevilla! . La corrida de León, hoy, era su final de semana. No fue mal colofón: dos orejas de un toro.

También en “Graná”. La Alhambra, El Sacromonte o El Albaycín inspiraron a Cayetano, cuatro orejas ¿será verdad? ¡esa es feria para motivarse! y no las “fogueres”: dos silencios muy silenciosos.
Hasta el rabo todo es toro, en León, domingo, indultó al cuarto.

Sin favor de paisanaje se habla de la faena de Palazón al toro que le cortó las orejas el martes en Alicante.
Se valoraron el arrojo de Javier Solís, herido grave en el toro que desorejó e Israel Lancho que obtuvo dos trofeos de otro animal. Una oreja cortó Julio Parejo.

Profeta en su tierra, ayer sábado, Eugenio de Mora en Toledo : tres orejas. Tarde en la que El Cordobés cortó las dos del cuarto.

El jueves había sumado un trofeo en cada toro Daniel Luque la tarde de la apoteosis de Hermoso de Mendoza que sumó tres.
Otra apoteosis del navarro a caballo ayer en León: tres orejas y un rabo, más otra PG en Algeciras con una oreja en cada toro.

Esa tarde, del viernes, en Algeciras Ventura cortó las dos de su segundo enemigo.
Bohórquez y Manolito Manzanares cortaron oreja la sabatina tarde leonesa.

De los novilleros sobresale David Galván que dejó gran ambiente y puntuó en Alicante y Algeciras donde le empató el triunfo Miguel Ángel Sánchez ; López Simón lo hizo en Alicante con su oreja.

Ganaderías en buen momento, entre el medio toro, el toro medio o el bueno de plaza de segunda:
Garcigrande, Torrehandilla , Buenavista y Marcos Núñez. Un toro de cada una fueron de vuelta al ruedo. También se premió a uno de Luis Terrón parar rejones.

Otros hierros notables: Juan Pedro, Jandilla, y la nobleza de algunos ejemplares de La Palmosilla.
Anda bien San Pelayo y las otras franquicias de Niño de la Capea.

Y el empleado del mes:
Fernando Domecq, Zalduendo.
El viernes lidió en Alicante, Granda y Badajoz. Hoy, domingo, lo ha hecho en León y ¡bingo! Al cuarto le han indultado. Que sea para bien.

¡Que les parece! Ustedes mismos.
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