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jueves, 1 de septiembre de 2011

BITÁCORA TAURINA. MANOLETE EN SEGOVIA / Por Aquilino Sánchez Nodal.


BITÁCORA TAURINA. 
MANOLETE EN SEGOVIA 

Aquilino Sánchez Nodal.

El 26 de Junio de 1.947 Madrid bulle bajo un cielo vestido de banderillero, plomo y plata. En la coctelería de mi amigo Pedro Chicote comentábamos la mala suerte climática en tarde de corrida. Manuel Rodríguez “Manolete”, se presentaba en los alrededores de la capital, en Segovia. No eran los cincuenta Kilómetros de Aranjuez, debíamos desplazarnos casi el doble. La tormenta amenazadora, la duda de una suspensión, el estado de la carretera y el revuelo por la expectación no animaban al viaje pero asistir al festejo era obligado. Primero por amistad con el Monstruo, después por el compromiso de Perico con un cliente de calidad extranjero al que había prometido invitar a la corrida. 

- No hay remedio hay que irse después de almorzar, en armonía, con ganas y sin prisa aunque nos tengamos que volver nada más llegar. 

El camino lo hicimos en silencio, solamente el ruido natural de automóvil interrumpía nuestros pensamientos. Los boletos numerados los teníamos en el bolsillo, es más, nos sobraba uno por deserción de Julián Pombo, “El Bombilla”, anticuario del Rastro y tertuliano del bar. Cerca de San Rafael, una vez bajado el puerto de El León, el cielo azabache parecía estar tocándonos la cabeza, la tormenta era más que suposición. 

Llegamos a la plaza a la hora correcta. Resultó una eternidad poder aparcar y bajarnos del coche por la cantidad de gente que se agolpaba en las inmediaciones. Tuvimos que libra una verdadera batalla para acceder a la puerta del tendido 8. Cuando logramos entrar arrastraban al primer toro y al final nos encontramos con la sorpresa de que nuestras localidades se hallaban ocupadas y todavía algo peor, quienes las ocupaban, sin deber, se negaban sencillamente a abandonarlas. La lluvia calaba hasta los huesos. 

Después de tantas molestias, como otras veces, la corrida no fue buena. Y luego, el temporal de viento y agua fría. Los ateridos espectadores aguantamos hasta el final de la fiesta. Era lógico. Muchos forasteros habíamos ido a Segovia a los toros y los de Segovia habían ido a la plaza a ver a “Manolete”. Si el ídolo cordobés hubiera actuado de primero o segundo espada, en el sexto toro no habría quedado nadie en los tendidos. Pero quedaba el último que era toro del Maestro y suficiente motivo para aguantar. Es la incongruencia del orden en el cartel, difícil de solucionar cuando dos acompañan al matador de la expectación. 

En aquella corrida “Manolete” no estuvo mal. Se lució de capa y con la muleta pero falló con el estoque. Si está certero a espadas para él hubieran sido las orejas y hasta los rabos, que por mucho menos otras veces le fueron concedidos en plazas de igual importancia. 
Ocurría que “Manolete” tenía que a pechar con toda la responsabilidad de la corrida, con el viaje, la lluvia y el cartel. El torero no estuvo como otras muchas tardes, excepcional. Todo parecía en contra, un despropósito contra El Califa y aún así triunfó, fue sin aspavientos pero demostró su innegable personalidad y profesionalidad. Indudablemente, ahora resulta estéril y hasta antipático buscar excusas al resultado de aquella tarde. Todo fueron contradicciones flagrantes anti taurinas ajenas al festejo. La empresa no brilló por la organización y las autoridades políticas se pasaron en primar gorrones de su color. Remedando una vieja frase se podía decir.- “Menos política y más torear”. Sin pasión, aquello de Segovia no estuvo bien ni mal. Convenimos entonces en que la culpa fue del revuelo y el rebose de público, que no ha sido por la corrida en si, ha sucedido por la expectación anterior, los nervios del momento y el mar revuelto de fondo, ajeno a la corrida. 

Como en todas las épocas del toreo, el juicio es claro, “menos taurinismo y más toro” y si puede ser, sin tener que desplazarse cien Kilómetros, mucho mejor.
Para curiosos de hemeroteca, el cartel era: Toros de don Alipio Pérez Tabernero para los matadores, Gitanillo de Triana, Curro Caro y Manuel Rodríguez “Manolete”. 

La corrida de Manolete en Segovia en el Semanario "El Ruedo"
(Imágenes de Blog Granada Taurina)

miércoles, 31 de agosto de 2011

LOS TOROS, UNA AVENTURA EN EL SENADO / Por Aquilino Sánchez Nodal.

José María Uría y Uría (España 1861 - 1969) Descanso en la plaza de toros


LOS TOROS, 
UNA AVENTURA EN EL SENADO


 Aquilino Sánchez Nodal.  

Madrid, 31 de Agosto de 2011
          La historia es caprichosa pero olvidadiza, es el motivo por lo que se repite, unas veces para orgullo de vivientes, las más de las veces para dar o quitar razones. Ocurre que el paso del tiempo deja ocultos sucesos de capital importancia que es imposible desvelar, caso del asesinato del General Prím o los criminales atentados del 11 de Marzo en Madrid. En ambas masacres las sospechan, ciertas, apuntan a políticos conocidos que lograron el poder con las manos manchadas de sangre. Ante la barbarie y la impotencia el pueblo libre conserva en su memoria esas páginas de la historia con vergüenza y temor.

     “Boletín de Loterías y de Toros” era finales del Siglo XIX el periódico decano de la prensa taurina. Un día sorprendió a los aficionados con un artículo en el que se predecía en el futuro la creación de Escuelas Taurinas públicas. En los comienzos del año 1.880, Rafael Molina “Lagartijo” y Salvador Sánchez “Frascuelo estaban en el cenit de su gloria, como ahora José Tomás que monopoliza toda la atención del público. En ambos ambientes taurinos flota la preocupación por el poco tirón de las figuras que deberán sucederlos. El Boletín … proponía una solución al problema de la falta de interés para llenar las plazas de toros, si se exceptuaba a los matadores nombrados.

-         ¿Cómo levantar, atraer y consolidar la afición al toreo para que vuelvan a llenarse las plazas de toros españolas?. El ejemplo estaba en la Escuela Taurina creada en Sevilla por Fernando VII, había obtenido excelentes resultados. De aquella salieron toreros de leyenda, Montes, Cúchares, un tal Yust, Domíguez y muchos otros que recordamos. El coloso, “Paquiro” trató de poner en funcionamiento una en Madrid. Contaba con la ayuda de un político relevante, González Bravo. No se pudo llevar a buen término porque la muerte sorprendió al famoso lidiador antes de culminar su obra. Muerto Montes, nadie volvió sobre este asunto.

     El Boletín de Loterías y de Toros había puesto en cuestión la conveniencia de las Escuelas Taurinas resaltando los éxitos de Sevilla, con opiniones a favor o en contra la polémica toma relevante interés. Un senador sevillano, extraordinario aficionado a los toros, el marqués de Santa Ana toma parte de forma vehemente en la discusión y acepta complacido la iniciativa del referido periódico. El día 17 de Febrero de 1.880 presenta en el Senado una proposición de ley. Esta cuestión adquiere carácter oficial. Ni que comentar la alegría de don José Carmona Jiménez, director de aquella revista taurina. La Cámara Alta celebra sesión el 1 de Marzo.  El marqués de Santa Ana se levanta para opinar sobre las Escuelas pero su largo discurso resulta un alegato en defensa de las corridas de toros. Algunos senadores se escandalizan aludiendo a la tortura y la efusión de sangre derramada en el espectáculo. La réplica no se hace esperar:

-         Vosotros, ¿no os juntáis en número infinito para asistir a las monterías?

Y allí no vais a luchar frente a frente con un toro, vais a asesinar, porque os juntáis muchos en el sitio predeterminado por donde pasan los indefensos animales, los acorraláis y allí los matáis y si aún agonizan los acuchilláis y luego entráis triunfantes en los pueblos pregonando vuestro buen corazón. ¿Y sois vosotros los que no podéis ver una corrida de toros? El espectáculo taurino no solamente no es bárbaro, menos inmoral y mucho menos cruel que los demás que forman las delicias de gentes como vosotros que nos acusáis de salvajes a las personas que vemos más allá y reconocemos como arte la lidia de un toro.
     Las palabras del orador causaron profunda impresión en los senadores.

La proposición era exponer una idea para crear Escuelas Taurinas, Santa Ana no dedicó un segundo de su discurso a esa cuestión, se ocupó durante toda su intervención a defender las corridas de toros. El presidente del senado sorprendido invitó al marqués a retirar su proposición de ley, no referida en el discurso.

     Posiblemente el marqués de Santa Ana no creía en que las Escuelas Taurinas fueran lugares para producir estrellas coletudas para relevo de máximas figuras pero debemos convenir en la arrogancia del senador que se levantó en la Cámara Legislativa para defender las corridas de toros. Fue un hecho insólito en la historia parlamentaria y un impulso a la taurina de España.

     Solamente conocemos una exposición parlamentaria parecida, contraria en las formas, pero deberíamos remontarnos al reinado de Isabel II.

     Que Dios nos asista.
  

viernes, 26 de agosto de 2011

FERIA DE SANTA MARÍA LA REAL DE NIEVA (SEGOVIA)

Edificio del Ayuntamiento de Sta. Mª de la Real de Nieva

FERIA TAURINA
DE
SANTA MARÍA LA REAL DE NIEVA (SEGOVIA)

Reses de
D. Antonio San Román.
Día 9 de Septiembre a las 6 de la tarde.
Mano a mano:
Eugenio Pérez
(de Elda)
Javier Herrero
(de Cuellar)

Día 10 de Septiembre a las 6 de la tarde
Suelta de vacas para los valientes aficionados.

Concurso exhibición de Recortes
Novillos - Toros
Ganadería Valparaiso de Torrecaballeros (Segovia)

Suelta de reses al término del espectáculo

Plaza de Toros de Santa Mª la Real de Nieva

La plaza de toros de Santa María fue inaugurada en 1848 Está situada al norte del pueblo, tiene un aforo para tres mil personas y eldiámetro  de su ruedo es de 50 m. Está construida enmampostería de pizarra y hormigón.

EN UN RECODO DEL CAMINO A NIEVA

Ángel Santiago Bernardos
(Cortesía de Aquilino Sánchez Nodal)

26/08/2011
Quienes lean ahora este artículo encontrarán una fuente inspiradora que seduce por la entrega, de unas personas, en defensa de la tradición taurina en una Villa a mediados del Siglo XIX. Sin motivo aparente unos personajes anónimos, en su mayoría venciendo envidias y dificultades, reflejan la dimensión apasionada de amor por las corridas de toros en Santa María de Nieva.

El relato comienza con el asentamiento de unas gentes en un lugar privilegiado de Segovia allá por el año 1.392. Las crónicas noveladas cuentan que fue el deseo de la Virgen, aparecida en imagen, quien murmuró a un pastor: Pedro Amador construir una iglesia dedicada a su devoción.

El caso es que, atraída por las habladurías del milagro de la Soterraña, la esposa del Rey Trastámara de Castilla, Enrique III, llamada Catalina de Láncaster, eleva el lugar a noble Villa de Santa María de Nieva. Su hijo, Enrique IV, celebra Junta de Cortes en el Monasterio Dominico que se construye junto al templo. Eleva su categoría a “Real”. Estos frailes, siguiendo su costumbre recaudadora, imposible de cobrar diezmo a ganaderos de bravo, por no existir en la zona, obligan a contribuir a los industriales de la época. Por la caja de los religiosos pasa el carnicero que compra la carne de los toros que se lidian en la Plaza Mayor. Alquilan los balcones del convento a los pudientes que quieran ver los juegos con toros en mejor condición y seguridad. El abuso respaldado por el poder que enriqueció las arcas de los monasterios.

Abril de 1.845. El toreo a pie está consolidado en los pueblos de España. El negocio taurino es un hecho resplandeciente. Unos avispados vecinos, los más representativos de Santa María la Real de Nieva estudian la financiación para construir una plaza de toros. El presupuesto estimado es de 60.000 reales. Ofrecen a los vecinos 60 participaciones a 1.000 reales cada una. Necesitan un director de obra. En Sangarcía han hecho una plaza, hay que contratar al maestro. Carlos Garcimartín. Es el sujeto imprescindible para dirigir la construcción.

Se elige el lugar. En las afueras del pueblo, en un cerro conocido por “Los Nogues”, se comienza a allanar lo que será el ruedo. El sitio refleja destellos ocres. El olor es intenso a paja rancia mojada. La vista se pierde en la arboleda del río. Casi la totalidad de los habitantes de la Villa comienzan una frenética labor de pico y pala para sacar las planchas de pizarra. Esto es el trabajo más duro. Aparecen los estanques artificiales hechos en la piedra para lavar el curtido de las pieles, actividad principal de la zona. Junto a estas, más de cuarenta pilas desenterradas, aparecen las vasijas y cántaros con los que transportaban el agua hasta el nogue, además de varios utensilios de curtir que vuelven a ver la luz. En otra excavación para obtener la pizarra, base de la construcción de la plaza, se descubre un horno para fundir hierro. La abundancia de material, permite comenzar la edificación el día 1 de Mayo. Las paredes exteriores se levantan en un tiempo sorprendente. Los trabajos de albañilería interiores se le encargan al vecino Domingo Fernández. Prácticamente, todo el pueblo se involucra en las obras. Una cuadrilla de veinte obreros gallegos, braceros itinerantes, son contratados para adelantar. Con esta ayuda se logra un impulso sensacional para la terminación del inmueble. Altillos y sobradil se encargan a otro vecino, Tomás Rodríguez, recibiendo pitos a su labor al no quedar al gusto del vecindario. Puertas y ventanas se traen de Coca. Los machos, madres y pilares para gradas, llegaron de Mata de Cuellar. La plaza nunca se llegó a terminar del todo aunque, una hora antes de la inauguración estaba lista para celebrar la primera corrida de toros, en un tiempo increible para orgullo de los habitantes de Santa María y de toda la provincia. 5.500 espectadores podían asistir al festejo. Las puertas de la magna Plaza de Toros se abrieron a las 5 de la tarde del día 9 de Septiembre de 1.848, tres años después de comenzar las obras. Fecha en que se conmemora la onomástica de la aparición de la Virgen de la Soterraña, Patrona ilustre de la Villa.

Los administradores se consideraban capacitados para formar empresa taurina. Todo preparado, ganaderos, cuadrillas, picadores, matadores, todos orientados a ayudar a los improvisados empresarios taurinos. El día 26 de Agosto se compran 12 toros a don Salvador Bañuelos de Colmenar Viejo, para dos corridas a 1.250 reales cada uno. Tierra en la que pastaban los más fieros y repudiados por los toreros de la época. Curro Cúchares sería el encargado de lidiar y dar muerte a todos los astados, por un precio de “ganga”, 29.000 reales. El hijo del banderillero “Costura”, deslumbrado por los reales y en la seguridad de que, no necesitaba arriesgar, se sintió muy complacido de su contratación. ¡Ah! Era sobrino de Curro Guillén. No solo buscaba ventajas el famoso y asustado matador, los picadores llegaron con puyas especiales para parar y desgarrar a los toros y dejarlos moribundos. Los organizadores compraron por su cuenta, por si “acaso”, 24 caballos de picar.

El siguiente año, las cosas cambiaron poco. Los inexpertos empresarios fueron convencidos para contratar a Julián Casas “El Salamanquino”, matador de medio pelo en arte, pero “espabilao” en el trato. Este obligó a comprar los toros a sus socios, don Justo Hernández y Antolín Jerez, ganaderos de Colmenar, al precio de 1.300 reales unidad. Los organizadores compraron otros 12 caballos para completar los 24 requeridos para el festejo. Los picadores actuantes obligaron a adquirir, también, los 6 que montaban en su desplazamiento. La plaza disponía de 30 equinos para dos corridas de toros, ¡ni la Maestranza en su mejor época!. El airoso y mediocre matador natural de Béjar, cobró 23.000 reales más la comisión por venta de toros: una punta de vacas y dos sementales de los ganaderos contratados con los que, formó su propia ganadería de bravo. El resultado fue horrible: insultos y piedras para el matador y su cuadrilla. En la segunda corrida no hubo asistencia por un aguacero a la hora señalada, normal por esas fechas.

Sin duda, la Plaza de Toros de Santa María la Real de Nieva es la más curiosa y sorprendente de Castilla León. Sumida en un desinterés por la propiedad municipal. Por otra parte, la poca importancia que dan los habitantes a los festejos que en ella se organizan, con mucho esfuerzo por personas conocidas. Resultado: Es posible que en un futuro se construyan chalets con sus planchas de pizarra. Que se instale una comuna de marginados. Es posible que entre todos salvemos esta plaza de toros de carácter tan singular, se acabe de construir y se programen unos carteles de tal categoría que serán la envidia de toda la provincia y de los aficionados del mundo.

Se lo debemos a los antepasados que habitaron estas tierras. Familiares de Santa María, que se dejaron la piel, la ilusión y el corazón levantando este edificio en un esfuerzo sobrehumano. Estamos obligados a demostrar respeto y reconocimiento a aquellos hombres y mujeres, por este legado histórico e irrepetible.

martes, 16 de agosto de 2011

“EL GRANERO” CHAVES, ASOMBRA MÉJICO / Por Aquilino Sánchez Nodal


                            Obra del afamado pintor taurino hispano-mexicano Carlos Ruano Llopis
1878-1950

“EL GRANERO” CHAVES, ASOMBRA MÉJICO

Aquilino Sánchez Nodal
Madrid, 17 de Agosto de 2011

     Las noticias taurinas que llegaban a España procedentes de América, en los años treinta, resultaban escasas, dudosas y rancias por tardías. Los aficionados españoles carecían de suficiente información para conocer los resultados de las actuaciones de sus toreros favoritos en tierras aztecas. De otros países, “ni hablar del peluquín”. Francisco Tamarit Chover dejó España y se exilió en Méjico sin intención de olvidar la profesión ni dejar de implicarse en el toro, que era toda su vida. La afición de España, en especial la valenciana quedaba a medias entre la ausencia y la depresión por el que podría haber sido otra máxima figura del toreo. Un semanario que se publicaba en Valencia, “El Clarín”, en el número 455, de fecha 28 de Febrero de 1.931, precio 10 cts retorna recuerdos imposibles para dar cuenta de un suceso taurino. El “granero” Chaves alcanza éxito en Méjico:
-         También nuestro paisano “Chaves” se destapa en Méjico, y corta una
oreja. Era lógico que así ocurriera, porque con la cantidad de ciencia taurinas, arte y valor que Paco reúne, hay materia sobrada para fabricar media docena de toreros caros. Hemos dicho media docena. Pues, pongamos media más, y quizás sobre algo todavía.
     Paco Tamarit no tiene suerte. Unas veces las cornadas, otras las enfermedades y otras su desgana, le han quitado su sitio. Pero que “Chaves” es uno de los mejores artistas, eso lo saben hasta en Belchite.
     Ahora regresará en breve, y a poco que le ruede la cosa, verán ustedes como el “granero” Chaves recobrará ese sitio que tan legítimamente le corresponde.
     ¿Lo dudan ustedes?  El tiempo se encargará de demostrarlo. –
     Después de atravesar la rotonda en donde se encuentra los toreros con importancia que han sido olvidados por muchos aficionados seguramente por desconocimiento o simplemente ocultos detrás de nombres más brillantes, Tamarit ocupa un lugar preferente para el recuerdo. Su toreo era clásico y excelente, su vida abstracta y sufrida por las cornadas, su espíritu endeble por la enfermedad, sus pasiones … los toros y su Valencia del alma.
     En la historia de la tauromaquia ocupa un espacio emblemático no superado por ningún otro matador llegado del Mediterráneo. Muchos son los toreros que han andado en el intento, desde “El Choni” a Luis Francisco Esplá, todos merecen el reconocimiento taurino a su valor, pero en la torería valenciana y española siguen encabezando la carrera, Manolo Granero y Francisco Tamarit Chover “Chaves” que Dios los tenga en Su Gloria.

domingo, 14 de agosto de 2011

FRANCISCO TAMARIT CHAVES: Aclaración documental de Pepe Aledón


Madrid, 14 de Agosto de 2011.-En relación con el artículo de Aquilino Sánchez Nodal, titulado Francisco Tamarit "Chaves" la promesa, publicado en este blospot el pasado 10 de Agosto, se recibió de Pepe Aledón el siguiente comentario rectificando la fecha de nacimiento del torero valenciano:


He sentido una inmensa alegría al leer el nombre de mi paisano Francisco Tamarit Chover, siendo un error tipográfico del primer cartel en el que intervino como becerrista. Pusieron Chaves como su segundo apellido, en vez de Chover. Le gustó al chaval, pues tenía sabor taurino y así quedó, según contó él mismo a un periodista valenciano en 1925.

Debo decir que el año de su nacimiento es 1896 (poseo copia de su partida de nacimiento) y no 1897. Este año se cumple pues el 125 aniversario de su venida al mundo, siendo su artículo un buen regalo de "cumpleaños" (los artistas nunca mueren).

Como información complementaria con aportación documental, nuevamente se ha dirigido al administrador que procede a publicar imágenes y texto aportados por el Pepe Aledón:

Como dije en el comentario del blog, me alegró mucho ver ese artículo sobre "Chaves", pues fue un torero muy vinculado a mi familia. El padre de Paco Tamarit, Francisco Tamarit Jarque, natural de Foios (la patria chica de "El Soro"), fue muy amigo (además de vecino) de mi abuelo, ambos grandes aficionados (el padre de "Chaves" aparece anunciado como "Cocherito-Grao" (era un gran admirador de "Cocherito de Bilbao") en la becerrada en la que debutó como banderillero el joven "Chaves") y, mi padre, otro buen aficionado, fue un gran amigo y compañero de correrías taurinas (capeas, etc.) de Juan Tamarit "Chaves II", hermano del citado matador que no pasó de novillero.

En casa siempre se habló con mucho cariño y respeto de "Chaves" y yo, continuador de la afición familiar, he intentado recabar la máxima información posible sobre el torero del Grao. De lo que no tengo apenas datos es de su etapa mejicana (sé que trabajó con Chucho Solórzano y tal, pero aparte de eso, nada más). Si alguien puede proporcionarme esa información, lo agradeceré.

Saludos
Pepe Aledón








miércoles, 10 de agosto de 2011

FRANCISCO TAMARIT ”CHAVES”, LA PROMESA / Por Aquilino Sánchez Nodal


FRANCISCO TAMARIT ”CHAVES”, LA PROMESA

Aquilino Sánchez Nodal.

Madrid, 10 de Agosto de 2011.-
Al enfrentarse literariamente a un matador de toros antiguo la primera duda es por donde comenzar a escribir. La primera necesidad que surge es conocer los datos personales incuestionables y la importancia del estudio de sus triunfos y pesadillas para poder valorar el interés que pueda tener para los aficionados. La distancia y la ausencia del conocimiento propio puede llevarnos al desánimo. Otra posibilidad es centrarse en la estadística y relacionar fechas más importantes y resaltar los resultados finales hasta llegar a su retirada. Se detallarían los triunfos, las heridas sufridas y los petardos, que también suceden en la vida profesional de todos los toreros sin excepción. Se ampliarían los capítulos referentes a las fechas de Alternativa y Confirmación, finalizando con un dato escueto y lapidario, la muerte. Si se opta por esta manera de enfocar toda la carrera de un torero siempre sería mucho más fácil pero ausente de sentimiento y novedad. Todo está en los libros.

La admiración a “Chaves” por sus paisanos valencianos era muy comprensible pero no podían pensar que pasaría con tanta fuerza a la historia de la tauromaquia. Valencia necesitaba un torero con dimensión de máxima figura en el panorama taurino Nacional. Manuel Granero había muerto en Madrid en 1.922, era urgente que otro matador de Valencia continuara la promesa que el fino e ilustrado torero dejara inconclusa. Aparece, casi de inmediato, Francisco Tamarit, apuesto, simpático, atlético, con unas formas clásicas y un carisma con la gente que recordaba al presunto heredero de José Gómez “Joselito“. Quizás este torero joven también pretendiera continuar la historia torera que dejara sin terminar Manuel Granero y por este motivo intentara una sistematización en el concepto de su toreo. Desde sus comienzos destaca en este matador una energía superior de capacidad ante la adversidad. Demasiadas heridas le infirieron los toros. Media temporada la pasaba en el hospital. Curaba antes que ningún otro, saltaba de la cama y reaparecía de inmediato,con una sonrisa, en la plaza de toros como si nada hubiera pasado que pudiera mermar su deseo de triunfar. Era un espejismo. El análisis de la vida y obra de Francisco Tamarit “Chaves” es que fue un torero de estilo clásico y puro con un futuro brillante. Lástima que descarrilara tan pronto

Era nacido en el Grau de Valencia, el día 18 de Octubre de 1.897. España se encuentra en su peor momento histórico, político y económico, solo superado por el actual. Se presenta en Madrid el mismo año nebuloso en que murió “Joselito” en Talavera de la Reina, 1.920, el día 23 de Septiembre. No aparecía su nombre en los carteles de la novillada porque solo intervendría en la lidia de un novillo corrido en último lugar por ser sobrero. La verdadera presentación como novillero en la Plaza de Toros de la Carretera de Aragón, sucedió en 1.925, el 9 de Junio. Estuvo bastante aseado, tanto que se le consideró con suficiente fuerza para la Alternativa.

En la plaza de toros de Valencia, el día 26 de Septiembre de 1.925, toma la alternativa de manos del baturro, Nicanor Villalta. El señor Cayetano les acompaña. Los toros, Murubes de doña Carmen de Federico. Aquella tarde ocurrieron detalles que, más que paradojas, fueron anécdotas. Tamarit hace el paseillo con la montera calada hasta las cejas. Al preguntarle por el asunto contesta :
“Cuando he hecho el paseo “entoadía” no era matador, seguía en novillero, “asin” que no era la primera vez que pisaba el ruedo”

La época era de máximo respeto pero de relajación reglamentaria. Nicanor Villalta le cede la muerte del primero, con “El Niño de la Palma” fuera del cuadro, como era costumbre, el toro se llamaba “Embargado”, todo un tío, peso 327 Kg en canal. “Chaves” cortó su primera oreja de matador. El segundo salta al ruedo, corresponde al padrino. El animal se lastima y es devuelto. En su lugar sale el que estaba preparado para quinto. Cayetano Ordóñez lo lidia y estoquea con su estilo particular en el sitio que después se llamaría “el rincón de Ordóñez”. Por este error en chiqueros, Nicanor Villalta lidia el tercero y el cuarto. El quinto, ya el orden restablecido, corresponde a Ordóñez. Manso de solemnidad, es condenado a banderillas de fuego, está práctica será cambiada en 1.950 por las banderillas negras. En el sexto “Chaves” abrevia y da la vuelta al ruedo. La crónica destaca el trapio de los toros:

- Los Murubes han sido fuertes, muy nobles y de extraordinaria bravura excepto el quinto, ligeros como el viento y con más leña que un obraje del Charles. (El Charles era un industrial célebre de Valencia que fabricaba carros de madera) Entre los seis toros sumaron, 45 varas, 18 derribos y 14 caballos arrastrados.

Confirma el 22 de Mayo de 1.927 con Rafael “El Gallo” de padrino y Fuentes Bejarano de testigo que se unía a la ceremonia. Las reses del Duque de Veragua.

Francisco Tamarit “Chaves” fue un buen torero que sufrió demasiadas cornadas, tantas que le minaron el aliento para convertirle en un matador medroso con un corazón que no obedecía a la cabeza. Intentó recuperar su valor en América. En Méjico obtuvo la doble nacionalidad. Se paso a la plata para torear en la cuadrilla de Jesús Solórzano. Retirado ejerció de pequeño industrial en el D.F. donde fallecía el 23 de Septiembre de 1.964.




 La tarde del 26 de septiembre de 1925 tomó la alternativa el novillero Francisco Tamarit, Chaves. El escenario fue la plaza de toros de la calle Játiva, y Chaves, natural del Grao, se convirtió en torero de la mano del diestro Villalta.

lunes, 8 de agosto de 2011

Ortega Cano, no pueden pisar su historia / Por Aquilino Sánchez Nodal.

-José Ortega Cano, matador de toros-

NO PUEDEN PISAR SU HISTORIA 

Aquilino Sánchez Nodal.

Madrid, 8 de Agosto de 2011.-
No resulta impertinente ignorar la mugre que envuelve la avaricia y trastoca la verdad. Cuando muchos aficionados taurinos andan en eso de las vacaciones, es preciso recordar el asueto a que obliga este gobierno infame a millones de españoles parados sin caducidad y creciendo. Pues estos traidores siguen en su mentira de prometer el regreso al paraíso a todos los que les ayuden a mantener el terror, la desesperanza y la miseria en España. Gracias a la ruina económica de todas las gentes trabajadoras de este País han logrado que los españoles tengamos la piel más blanca del mundo porque solamente vemos el sol los lunes. Estos malvados dictadores bananeros, los golfos que mandan en España, han conseguido que el vulgo tenga, de nuevo, sangre azul porque las venas se transparentan, el músculo desaparece y el cerebro se destruye frente al miedo y la incertidumbre de un futuro que no nos pertenecerá. La mayoría de los ciudadanos no necesitan descanso, tienen todo el tiempo del mundo para el ocio. Estos magníficos chorizos, en asociación con sindicalistas corruptos, terroristas irredentos y separatistas devoradores han hecho desaparecer las empresas, el trabajo, el turismo y España. Tantas mentiras sobre economía, empleo, “brotes verdes”, “a pachas” con terroristas, nacionalistas, sindicalistas, moros y verdugos americanos nos han llevado a una catástrofe que tardaremos Siglos en reparar. 

José Ortega Cano es el torero. No un torero, ¡es matador de toros!. Mucho más que un mortal corriente. Moleste a quien sea y confunda a quien le odie y se enriquezcan a su costa, buitres quebrantahuesos, hienas insatisfechas sexualmente y mariposonas carroñeras. No entro en referencias de interés personal, que también, es el sentimiento como aficionado y amigo en demanda de reconocimiento, derechos y el respeto que se ha ganado Ortega Cano con su esplendidez artística para ser incluido en la historia de la tauromaquia y la de España. 

En principio existía la Palabra y el Verbo se hizo arte para alumbrar el toreo. Para este hombre impar, su leyenda comienza en la Plaza de Toros de Vista-Alegre, “La Chata”, temporada de 1.973. El cartel resultaba de lo más atractivo para el público. La publicidad en prensa del día de antes daba amplios detalles. Podía leerse en todos los diarios madrileños el cartel y muy variados comentarios relacionados con el festejo y sus protagonistas: 

“Plaza de Toros de Vista-Alegre” 

Mañana domingo, a las 5 de la tarde, 

Inauguración de la temporada. 

¡Grandiosa Novillada! 

Seis Novillos, Seis de don Francisco 

Campos Peña, de Sevilla, para los 

Famosos Novilleros: 

- José Ortega. 

Nuevo en esta plaza 

- Carlos Escolar (Frascuelo) 

Triunfador de la temporada anterior 

- Rafael Ponzo 

de Venezuela, nuevo en esta plaza. 

Taquillas: Victoria 3. 

¡Precios Populares! 

El rabo del palomo, cortado el año anterior, seguía produciendo comentarios en contra y defensas acaloradas de incondicionales carabancheleros que consideraban a Sebastián un hijo ilustre de la barriada toreraa. El tirón de “Frascuelo” era superior, había sido el novillero triunfador del año pasado. José era el futuro, brillaba en espectáculos cómicos despachando becerros con sobresaliente eficacia. Su fama llegaba precedida de sus actuaciones en plazas importantes. Terminó la temporada con más de treinta novilladas y acaso, hubiera duplicado la cifra de no ser por las tres cornadas que sufrió. La primera el 20 de Febrero en Granada en donde resultó herido grave. Reaparece en Málaga el 5 de Marzo y vuelve al hule por la cornada de un novillo de la ganadera, Belén Ordóñez. En Barcelona recibe otra cornada el 1 de Junio por un novillo de Grande que le deja 23 días fuera de servicio. Torea en las plazas de más compromiso, Córdoba, Valencia, Sevilla, Barcelona, Almería y otras de menor calado y en casi todas corta orejas. El día 1 de Agosto se encierra con seis novillos del Conde de Mayalde en Barcelona cortando siete orejas. Concluye la temporada en Zaragoza el 8 de Octubre alternando con “Antoñín” y también, con “Frascuelo”. Después de un año lleno de sacrificios, decepciones y desesperación, toma la Alternativa en 1.974 en Zaragoza. Las empresas le ignoran y le devuelven a la amargura. Tarda cuatro años para ser contratado en Madrid y Confirmar. 

José Ortega Cano es uno de los toreros más heridos de la historia. Si apuntamos el accidente último de automóvil, podemos decir que siempre se ha vestido de sangre y azabache. La indecencia se ha cebado con el torero y mucho más con el hombre. El chapapote diabólico del cotilleo carroñero no puede enterrar la verdad de una vida sacrificada, en lucha continúa por resurgir a tantas agresiones sufridas en lo largo de toda su vida. Ortega Cano mantiene intacto su arte triunfador, el cariño de todos sus amigos y el respeto de las personas que le conocen y admiran por ser espléndido como personal y profesional intachable. 

lunes, 1 de agosto de 2011

OCHO FENÓMENOS ASTRALES DE MIURA / Por Aquilino Sánchez Nodal

Luis Salcedo definió así al toro de Miura:
"largo como un tren, fino como el ámbar, con muy poca barriga, patas altas y firmes, de constitución robusta, nervioso, sin grasa superflua, poseedor de la elegancia del ante y del galgo, desbordante de vida, de agilidad, bravo, poderoso y hábil. Antonio Miura ha obtenido un tipo de toro conforme al fin al que lo destinaba...los miuras son bravos en general, poderosos y en su mayoría manejables. Los verdaderamente difíciles son una minoría, mucho menos abundantes que lo que pretende la torería"

  OCHO FENÓMENOS ASTRALES DE MIURA

 Aquilino Sánchez Nodal

     Madrid, 2 de Agosto de 2011
     Resultó ser el miedo que rodea una ganadería, lo que la convierte en leyenda. En su comienzo solo era el desafío de un soñador, don Juan Miura quien quería consolidar y mejorar sus toros con reses de doña Jerónima Nuñez de Prado, viuda de Cabrera y la inestimable aportación de sementales de don José Arias de Saavedra, Vistahermosa. Los acontecimientos se conjuraron para conseguir de los toros de Miura fueran los más imponentes y los de más arrobas. A la muerte del patriarca, don Juan, su viuda se encarga de conservar la ganadería hasta que la muerte la obliga a dejarla en manos de su hijo, don Antonio Miura … El resultado, ya lo conocemos los aficionados. Estos toros han recorrido una enorme ruta desde el más allá. Comentemos su trayectoria por la línea maestra que ha marcado su fama, la muerte. 

        Hasta estos momentos el viaje termina con la última víctima, la octava. El más famoso matador de su época, el más conocido por ser el más cercano en el espacio y en el tiempo y el más fácil de entender por la inagotable aportación documental de su historia impar, Manuel Rodríguez “Manolete”. La cronología es la siguiente:

     El primer torero muerto por un Miura, del que tenemos referencia fue, José Rodríguez “Pepete”, hermano del abuelo de Manuel Rodríguez, en la plaza de toros de Madrid, el día 20 de abril de 1.862. El toro se llamaba, “Jocinero”. La cornada resultó mortal en el acto ya que “Pepete” murió a los tres minutos de recibirla. Este suceso abrió una acalorada polémica al achacar al color negro de la Divisa la mala suerte del matador.

     El día 23 de Mayo de 1.875, en la plaza de toros de Madrid, un modesto banderillero valenciano, Mariano Canet, pasa a figurar en esta terrible lista. Ese mismo año, otro sencillo torero, puntillero, muere de una cornada en el estómago propinada por una vaca de nombre, “Beata”, cuando trataba de apuntillarla en la finca de Zahariche.

     En la última década del Siglo XIX, en plena competencia cordobesa entre, Manuel García “El Espartero” y Rafael Guerra “Guerrita”, de nuevo en Madrid, el 27 de mayo de 1.894, al entrar a matar, como siempre recto y en corto a su primer toro, de nombre “Perdigón”, “El Espartero” resultó enganchado sin consecuencias en un primer intento. En el segundo, gran estocada pero … “Perdigón” lo enganchó por el vientre, volteó al torero sobre su pitón, el toro rodó sin puntilla “El Espartero” también caía hecho un ovillo junto a “Perdigón”. En brazos de sus compañeros pasó a la enfermería en donde fallecía quince minutos después. La noticia conmovió toda Sevilla.

     Un diestro madrileño de nombre, Domingo del Campo “Dominguín, era muerto en Barcelona por un Miura, el día 7 de Octubre de 1.900. El toro se llamaba, “Desertor” aunque, en el libro de ganaderías figuraba “Relator”.

     Pasaron siete años hasta una nueva hazaña miureña. Sucedió el día 18 de Agosto de 1.907, en Sanlucar de Barrameda. El novillero sevillano, Faustino Posadas, moría a consecuencia de una cornada en el cuello propinada por “Agujero”, en cogida que impresionó a todo el público. Posadas anduvo unos momentos por el ruedo, hasta que al fin pasó a la enfermería en donde expiraba a las diez de la noche del mismo día.

     En la plaza de toros de Écija torean tres novilleros, uno sevillano, “Palmeño II”, otro mejicano, Alberto Balderas y el local, Pedro Carreño, el 21 de Mayo de 1.930. El tercer Miura de la tarde engancha a Carreño, la cogida no es grave, nadie la da importancia, sin embargo, la pérdida de sangre hace que el diestro se desmaye. En su casa, a los cuatro días Pedro Carreño pasó a la otra vida.

     Llegamos al octavo pasajero de la afamada Divisa. Habían pasado diecisiete años de aquella cornada y diez en la vida profesional del matador de toros, Manuel Rodríguez Sánchez “Manolete”, con muchos Miuras estoqueados en todas las plazas de España. La estadística no amedrentaba al maestro, ni rehuía esa ganadería a pesar de estar en la plenitud de su gloria taurina profesional y conocer la terrible historia que la acompañaba. El destino esperaba a “Manolete” en una plaza de pueblo sin importancia y anodina hasta aquel impensable suceso, la de Linares. El día 28 de Agosto, onomástica de San Agustín, el toro “Islero” cornea al más importante torero de toda la historia moderna al entrar a matar. En situación parecida a la de “El Espartero”, hombre y toro pierden la vida y entran en la supernova de los grandes fenómenos del toreo para perpetuación y gloria de la Fiesta Nacional.

-         “Esta función española
que corre de prole en prole,
no hay madre que lo abole.
No habrá gobierno que la abola”

viernes, 29 de julio de 2011

“MANOLETE” LEYENDA VIVA EN K-HITO / Aquilino Sánchez Nodal


“MANOLETE” LEYENDA VIVA EN K-HITO

 
Aquilino Sánchez Nodal
 
Madrid, 20 de Julio de 2011

                     “Manolete ya se ha muerto. Muerto está que yo lo vi”
La abundancia bibliográfica sobre la vida y obra del gran torero han llenado desde antes y después del luctuoso suceso las rutilantes publicaciones especializadas y muchas de las otras. Los días posteriores a la tragedia todo eran prisas para exaltación o lamentaciones del suceso. Demasiados libros se han escrito carentes de novedad y sentido. Por fortuna apareció uno que supera a todos los demás en auténtica jerarquía documental, el que escribiera K-Hito. Mucho se había dejado oculto de aquel torero inmortal. Se estaba desmenuzando al torero desde todos los ángulos imaginables. Se omitieron muchos datos singulares por pasar desapercibidos, en su tiempo, al tomar el tema un enfoque nacional que lo mantiene pletórico en nuestra época con toda su carga de juicio y de perspectiva histórica. En todos se mezclan sin rubor anécdotas y  enseñanzas; críticas y dictámenes. La nueva mirada que refleja el libro de Ricardo García posee el frescor entrañable del  compañero y amigo del famoso matador vivo, ya muerto en Linares. Son frases apasionadas ¡naturalmente! que muestran la intensidad dominadora del torero que obliga a superar el drama al amigo. Todo el texto resulta un canto al significado del paso profesional de un hombre por la tauromaquia visto desde la afición y maestría periodística del autor. Fue el creador del apodo, “El Monstruo”, alias que definía una forma extraordinaria y superior de torear. Explica las causas de que muchos fueran sus detractores y que más fueron sus admiradores. Cuenta que tenía seguidores condicionales de afición taurina dudosa o versátil y como cambiaron en incondicionales tras la tragedia, y es que, la muerte colabora para revisar la conciencia a muchos.

     Manuel Rodríguez “Manolete” había anunciado su retirada, al final de la temporada de 1.947, pero un torero tan grande no lo podía hacer de manera anodina y diluida en el recuerdo. No podía ser de otra forma, siempre con un sello extraordinario. Nadie podría imaginar a “Manolete” retirado en gran señor, millonario y viviendo en un cortijo.

     En su conjunción literaria el libro de K-Hito es pieza esencial porque ninguna edición posterior ha sido rectificada o denunciada. Desde el principio fue considerado de máxima documentación con precisos y sabios comentarios. Si, lleva un cierto aire de sentimiento y pasión, puede decirse que emana más dolor que ufanía aunque, como en todos los libros sobre el “Monstruo”, su epílogo sea terrible. En la vida de este torero impar no solo fue monstruoso su toreo, hubo muchas más cosas monstruosas que han sido rescatadas en este libro ingenioso y ameno, escrito con arte literario insuperable. En este texto sobre Manuel Rodríguez y “Manolete” se observan dos cuestiones diferentes, una la crítica al torero y otra, el cariño del querido amigo.

     Es de destacar las primeras actuaciones del genial matador que rectifican los errores documentales cometidos por otros autores. Efectivamente, datan la presentación de “Manolete” en 1.933, el día 8 de Agosto, en la Plaza de Toros de Córdoba en una nocturna. Reses de Flores Albarrán, con Bienvenido Sánchez “Niño de Palma del Río”, que lidió dos novillos; Antonio Flores “Manicha” que estoqueó uno y un eral para “Manolete”. La crónica: - “”Manolete”, en esta primera actuación da la impresión de ser un buen muletero en potencia, con estilo y seguridad”. La anécdota fue que, el empresario que organizaba aquella novillada era José Flores “Camará” que se convertiría en el apoderado del torero.

     La segunda novillada en que actuó, también fue en Córdoba y ese mismo año, el día 1 de Octubre. Los novillos fueron, dos de Berzosa Hermanos y dos de doña Enriqueta de la Cova. En aquel festejo se presentaba de luces, Agustín Diaz “Michelín”. “Manolete” dio nota de torero frío y de ser un buen estoqueador.
     La verdad es, según cuenta K-Hito, que Manuel Rodríguez “Manolete” se presentó en público en 1.933, pero no en Córdoba. Ya formaba parte de la cuadrilla de “Los Califas Cordobeses” y había actuado una vez anterior a las de Córdoba acompañando a esa banda en la parte seria, el día 22 de Julio de ese año, en Barcelona. Fue la primera vez que don Pedro Balañá le contrató. El mismo empresario también sería el último. “Manolete” lidió y dio muerte a un becerro y otro torerillo de la cuadrilla, Juan Luis Diez, mató dos novillos.

     La siguiente novillada después de las dos de Córdoba fue en Ubeda, el día 25 de Julio de 1.934. Novillos de Flores, en compañía de Rafael Redondo “El León de Andalucía” Estas son las primeras actuaciones del torero más nombrado de todos los tiempos y rectifican algún dato aparecido en otras publicaciones que se han dedicado, más al morbo de la muerte que a la investigación cronológica de los comienzos de “Manolete” en su paso apocalíptico por el toreo, el arte y la gloria.

miércoles, 27 de julio de 2011

ANTONIO BIENVENIDA ESTUVO EN ACHO / Aquilino Sánchez Nodal


ANTONIO BIENVENIDA ESTUVO EN ACHO

Aquilino Sánchez Nodal
Madrid, 28 de Julio de 2011
La plaza de toros de Lima, Perú, es la más antigua de las que existen en América y una de las más exigentes del Orbe taurino. Las noticias de toros eran las más leídas por aquellos descendientes de Incas y españoles. La semana del 26 de Noviembre al 2 de Diciembre de 1.947 los toros ocupaban lugar preferente en diarios y emisoras de radio. Los ecos de Linares no se habían difuminado, pero lo más interesante que resaltaba sobre todas era el clamoroso triunfo conseguido por un torero llegado de España, Antonio Mejías Bienvenida. Los aficionados peruanos no pensaban que pudiera superar su actuación en Las Ventas de la Corrida a Beneficio del Montepío de Toreros. La plaza de Acho había anunciado que el famoso matador se volvía a encerrar, en solitario, con seis toros de la ganadería de La Viña. Gesto extraño y poco visto por aquellas tierras y máxime tratándose del torero más importante de España. La torería hecha persona, la pureza, sublime en la lidia, las faenas grandiosas, el resultado, siete orejas y cuatro rabos legítimamente conquistados. Su toreo fue un derroche de elegancia y temple, grandeza, valor y arte. No en un toro, no, fue la constante en toda la tarde. El público que abarrotaba la plaza esperaba un triunfo memorable pero se desbordaron todas las expectativas. Antonio Bienvenida se presentaba en Lima precedido de crónicas, llegadas desde España, de sensacionales actuaciones en tres faenas, cada una más altisonante, realizadas en diferentes fechas y que referían su sensacional toreo. 
Los titulares mantenían todo su frescor, los festejos a que se referían los periódicos habían ocurrido en el reciente mes de Octubre, unos días antes de emprender viaje al Continente americano. En la publicación anterior a “Olé y Olé”, se leía: - “En Perú se ha consagrado Antonio Bienvenida de forma definitiva para admiración y sorpresa de este nuevo público. Ahora comprendemos porque en el arte de Antonio Bienvenida no se pone nunca el Sol. También es significativo la casta de los toros de La Viña, bravos y muy peligrosos para que los viejos aficionados limeños no tuvieran ninguna duda de lo magnífico torero que es este Bienvenida. Por su fama podía elegir una corrida más cómoda y se podría haber aliviado al uso, en cambio, para mayor sentimiento y pureza del espectáculo, en esta nueva gesta se encerró con seis tremendos toros que dieron en la romana 320 Kgs. en canal. Así, sencillo y honesto, cumplió con unas respetables actuaciones el Soberano Torero Español. Todos hemos podido contemplar su verdad sin hipérboles. Por la grandiosidad en esta corrida de toros, Antonio Bienvenida ha pasado a la Historia de la Tauromaquia Universal. Antonio Bienvenida es el número uno de los toreros del Mundo, después de este triunfo irrefutable”.

Pues tal, como lo contaron, lo repito. Sin duda, todavía en Lima se habla de aquella sensacional corrida de toros en la que don Antonio Mejías Bienvenida actuó solo frente a seis tremendas alimañas de La Viña.